POV MAX La mañana era perfecta. Los pájaros cantaban en los árboles del jardín y, a pesar de que no he tenido una buena noche, espero al menos poder desayunar tranquilo. —¿Desea algo más? —me pregunta Juli. —Es suficiente con esto, puedes retirarte —le digo, comiendo y pensando en cómo habrá pasado la noche Lara, aunque no sé por qué me preocupo por esa idiota bipolar. Hablando de ella, escucho que sus pasos vienen hacia acá, pero lo que más me llama la atención es su camisa. Yo no tengo ninguna camisa con ese logo. Tampoco creo que ella escuche esa banda. Seguro es más de canciones románticas. Al instante supe que era de su novio. ¡Rayos! Ese olor era penetrante. ¿Cómo pude ser tan idiota? Pero claro, también es normal que una mujer tan hermosa como ella tenga miles de pretendientes

