-Capitulo56y57

669 Palabras

La mansión Serrano respiraba lujo y silencio. Cada rincón parecía diseñado para impresionar y para callar. Elara, atrapada en rutinas que no le pertenecían, se movía como un fantasma de seda entre el mármol y las flores. Pero dentro de ella, aún quedaba una chispa. No era esperanza —esa se había ido hacía tiempo—, era algo más terco: la necesidad de no rendirse por completo. La primera vez fue con comida. Pasó horas en la cocina, supervisando cada paso de la receta. Quiso regalarle un momento de calidez, aunque fuera pequeño. Preparó su risotto favorito: funghi porcini con trufa blanca. Lo dejó servido, esperó en silencio. Esa noche, una empleada le informó sin mirarla: —El señor Serrano comió. No hizo comentarios. Y eso fue todo. Ni una palabra. Ni una mirada. La indiferencia era su f

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR