Capítulo 0.2 De aquellos barcos bajaron hombres vestidos con ropajes extraños. La mayoria portaba capaz de color bronce y escarlata. Sus orbes variando en las mismas tonalidades. Otros tantos portaban ropajes similares de color azul claro, la misma similitud con sus ropas y ojos. Variando en los mismos matices. Fruncí un poco el ceño mientras nos acercabamos, la mano de Sia acomodada en mi baja espalda, enviando un rayo de tranquilidad y calor a mi interior. Un hombre alto y fornido se encontraba hablando con los Reyes Wohi, habia tal felicidad en sus facciones que supe se conocerian desde antes. Cuando llegamos a su lado, los orbes color bronce, como la hojarasca en otoño, se posaron en mi. Hizo una profunda reverencia, sus compañeros imitando el gesto. No pude evitar la incomodidad

