Capítulo 1.2 No dormimos en ningún momento, el festejo se extendió aun cuando el sol iluminó cada parte del mundo extendiéndose por horas, hasta que los párpados comenzaron a pesarme y la hidromiel subirse a mi cabeza. Damian no se despegó de mí. Dance cada minuto, junto a mi alma, junto a aquellos seres tan especiales que había tenido el placer de conocer. Los pies me escocían, el sueño al acecho llamándome con una dulce melodía, sin embargo, no podíamos quedarnos más tiempo, debíamos marchar. Nick debía estar carcomiendose el cerebro, preguntando qué demonios había pasado con nosotros. Sonreí al imaginar su rostro fruncido con preocupación. —¿Estas lista? La voz de Damian me sacó de mis pensamientos, al momento en que gire para mirarlo no pude evitar sonrojarme, inhale su aroma pro

