Capítulo 0.7 Nereyda. Nereyda. Bastian era más que un digno adversario, y sería un mentor excepcional. Varios rasguños en mi rostro me lo informaron, supe que había sido piadoso conmigo, probablemente reconociéndome como su propia alumna en un futuro cercano. Después de todo habíamos sido presentados cuando los barcos nos recogieron del otro lado del mundo. —No estuvo tan mal. Susurre, con una jarra de cerveza en mi mano. El hombre frente a mi me clavó la mirada, por más que un deje divertido le surcaba las facciones, sus orbes estaban cargados de tristeza, melancolía. Me pregunte que pesaría tanto sobre sus hombros para que la felicidad no llegará a iluminar la mirada. —No, estuvo horrible. – Un lado de su boca se levantó, en lo que parecía ser una sonrisa, o un intento. — Buen

