Abría de nuevo los ojos, solo un poco, la posición en la que estaba le permitía hacerla sin se vista. Permanecía tendida en el suelo, en posición fetal, con las espalda arqueada y la cabeza ligeramente inclinada a su pecho. Verificaba si aún se encontraban allí, observó toda la pelea de los hombres y quiso correr hasta Enoc, cuando notó la violencia con la que Azazel lo lanzó contra la pared. Desde donde estaba no lograba ver a las mujeres pero si les oía, aunque le costaba seguir el ritmo de la conversación y en ocasiones creyó que su pestañeo alertó a Juliana, pero de ser así, ya se hubiera acercado para ayudarle. ― ¿Entonces? ― Azazel permanecía a un lado del andén. De su labio brotaba sangre aún, sin embargo lo qué más le preocupaba era la punzada de dolor qué se instaló en su pech

