*Editado Al entrar a la oficina, mi jefe se quitó su saco y aflojo su corbata, parece que era una manía que tenía cada vez que se sentía tenso. - ¿Por qué la dejó entrar señorita Adams? - Volteó a verme bastante molesto, lo sabía, era una de sus novias locas. - Lo lamento señor, prácticamente me sacó del ascensor cuando volvía de almorzar. Intenté subir lo más rápido posible, pero el ascensor de los empleados estaba repleto y paraba en cada piso.- Estaba mirando al suelo esperando el grito que me iba a pegar. - ¿Le dijo algo? - Bueno, eso no lo esperaba, al parecer estaba bastante más calmado de lo que yo esperaba. - Emmm solo me dijo que ella no necesitaba registrarse en la recepción porque usted siempre la recibía, yo le dije que igualmente no podía subir sin su autorización, per

