Disputas familiares

1537 Palabras

Disputas familiares A veces deseo salar los días o acelerarlos. Cerrar los ojos y despertar con el sol del día siguiente. A veces deseo no existir. Humor deprimente, o así fue que me había catalogado Andros. Después de compartir un helado con el amigo de María quien parecía una de las pocas personas que despertaba mi malhumor, me arrastré literalmente hasta la casa de mi amiga. Sabía que la vivienda estaría vacía lo que de cierta forma me reconfortaba. Deseaba estar sola para soltar todas las lágrimas que necesitaba para que dejara de dolerme el ver a Jhon con otra persona. ¿Cuándo se recuperaría mi corazón roto? ¿Cuánto tiempo más debía sufrir por una persona que no me amaba? ¿Cuántas veces más mendigaría amor? —No te ama, nunca te amo— me repetí una y otra vez mientras movía los pie

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR