Cartas que se envían y otras que no Para: María Hola, sé que debes estar odiándome en este preciso momento (Incluso yo me odio), pero no me arrepiento de haber dejado Villa Norte. Te dije que huyéramos ¿lo recuerdas? Pues eso hice. De lo único que me arrepiento es de haberte dejado. Quería traerte conmigo. Me siento idiota María, me haces ver y sentir como un idiota. Si no lo crees mira todo lo que hice por ti. Seguí tu idea fantasiosa y sin fundamentos solo porque todo este maldito tiempo he estado enamorado de ti. Pensarás que soy un idiota si llegas a leer esto, estoy seguro. Sin embargo escribo a pesar de que casi nunca lo hago porque estoy dispuesto a reunir lo suficiente para poder buscarte. Te traeré conmigo. Eso es una promesa. Es una promesa, pero no leerás esto, al meno

