Después de doblar la esquina para entrar al restaurante de mis padres por detrás, veo a Alek sentado en la puerta.
Tenía la cabeza gacha. —¡Alec! ¡¿Estás bien?! —Alec me mira. Parece profundamente perturbado.
—He vuelto a pelearme con mi padre. Ha ... ha descubierto que no he estado yendo a clases. Mis notas no están muy mal todavía, pero ha decidido que prefiere intervenir antes de que mis calificaciones bajen.
Sé muy bien lo que el Sr. Hawk piensa de la carrera actoral de Alec.
Asiento con tristeza —Bueno, estoy de acuerdo en que deberías, al menos, asistir a clase La universidad no es nada barata. —Me siento junto a él.
—Lo sé, pero ... es que prefiero actuar. Sabes bien que no me interesa mucho estudiar. —Pongo mi mano sobre el hombro de Alec. —Pero ... si esto sigue así, mi padre logrará obligarme a que deje la actuación.
—Lo sé. Hmm ... no puedo obligarte a ir a clase, pero podría ser tu tutora o algo así. Además, lo más probable es que yo misma vaya a la escuela de negocios.
—No ... no es necesario, en serio.
—Te conozco, Alec. Eres mi amigo y sé lo importante que es para ti actuar. Si hay algo que pueda hacer para ayudarte ... —Alec se muerde las uñas mientras piensa.
—Está bien ... pero al menos déjame pagarte. —Me río y sacudo la cabeza. —Alec, eres mi amigo. No puedo aceptar tu dinero. Y la recompensa por ayudar a un amigo no debería ser dinero. Nunca. —Alec deja de morderse las uñas y su expresión se ilumina.
Se
—Entonces déjame invitarte a una cita, al menos. Han abierto una nueva tienda en la ciudad. No es super lujosa, pero quizá valga la pena. —Me mira con expectación. Sus ojos hacen que mi corazón de un vuelco —Sé que no te gusta mucho salir de compras, pero trabajas demasiado. Te mereces salir un rato de vez en cuando. ¿Qué dices?
—Lo siento, Alec ... ¿mejor otro día? Es que les prometí a mi madre ayudarla con el restaurante después de las cena —parece un poco desanimado, pero sonríe de todas formas.
—No te preocupes, Ollive. Además, nunca te ha gustado mucho ir de compras. Es demasiado caro y frívolo.
—No es que no me guste, es que no puedo justificar el gasto, la verdad.
—Es comprensible, pero siendo yo actor y el hijo de un político, vestirme bien es casi una obligación. —con un tono de superioridad sarcástica. —Ir a un evento mal vestido podría ser desastroso para mi carrera y mi familia.
Me llevo las manos al pecho y pretendo echarme a llorar. —Oh, que dura es la vida de los ricos y famosos.
Mi madre abre la puerta, sobresaltándonos. —¿Qué están haciendo aquí afuera? Se enfermarán.
—Alec, querido, qué bueno es volver a verte. ¿Tienes hambre? Tenemos comida de sobra. —él le sonríe a mi madre de una manera muy cálida. Por alguna razón, eso me agrada. —Sí, me gustaría cenar con ustedes. Gracias.
Mi madre se asegura que todos los platos de la mesa estén llenos antes de sentarse a comer. —Alec, tienes que comer bien. Sé que ahora eres actor, pero eso no es excusa para comer mal.
Alec parece un poco... triste.
La cena con mi familia es tan ruidosa y animada como siempre.
Cuando terminamos de comer, acompaño a Alec a la puerta. —¿Puedes llegar a casa solo?
Alec se ríe. —Eso es lo que debería decir yo. Hasta mañana!.
Alec se despide y yo me voy a mi habitación.
Justo cuando me acuesto, mi teléfono vibra. Pensando que es un mensaje de Alec que se ha olvidado algo, lo agarro de inmediato.
¿Un mensaje de Nicolas? Que extraño.
—Perdón por molestarte a esta hora. Pero mañana hay una fiesta en mi casa y necesito que alguien pretenda ser mi novia, Cuento contigo. —Leo el mensaje mientras me pongo el uniforme.
—¡¿QUÉ?! —Grito exaltada.
Vuelvo a leer los mensajes por tercera vez.
Qué demonios ¿Quiere que pretenda ser su novia? ¿En una fiesta? Y no me lo está pidiendo ... es básicamente una orden.
¿No tengo derecho a decidir sobre esto?
Suspiro y, frustrada, me paso los dedos por el pelo.
Aunque parece que no tengo alternativa. Al menos mañana no tenía nada que hacer. Y supongo que me dará la oportunidad de conocer su círculo.
La familia Black es muy poderosa ... Tal vez hasta pueda hacer contactos.
Le respondo diciéndole que estoy disponible.
Su respuesta llega de inmediato.
«Para ser claro no somos novios, solamente necesito que pretendas que lo somos, además voy a pagarte como siempre».
«Es posible que tengas que tomarme de la mano y, tal vez, hasta bailar un poco conmigo».
«Tú haz tu parte lo mejor que puedas».
Le digo que sí y voy al restaurante a ayudar, preocupada por los eventos del día siguiente.