Fue doloroso abrir los ojos, pero más doloroso fue ver quién estaba enfrente. Supongo que siempre lo supe y simplemente no quería aceptarlo. Tantas veces había visto las pruebas frente a mí, me las habían lanzado en la cara, pero jamás quise aceptar que fuera así. — ¿Entonces… era cierto?. Para ser una persona cruel, haber estado con Dave aún cuando era mi esposo, haber intentado matar a mi hijo dos veces, amenazarme cuanto pudo y tenerme amordazada a un poste de la casa de la playa, con el olor a gas rodeando mi cuerpo, no se miraba para nada cómoda o alegre. Reprimí el llanto, guardando la poca calma que me quedaba para cuando fuera necesario, ahorita entendía muchas cosas. Miles de recuerdos cruzaban por mi cabeza, quiero aceptar que también fue descuido de mi parte, yo había queri

