(...) — ¿Me dirás a dónde vamos?. — ¡Qué insistencia! ¡Qué no! — una pista al menos… si me cubriste los ojos, al menos merezco una pista, Dave. No es que creyera que me estaba llevando al precipicio de algún edificio para lanzarme sin darme la oportunidad de vivir. — Si me sigues preguntando, daré media vuelta, te dejaré con la venda puesta y me iré. — Me la quitaré… — Suerte recordando el camino, cielo. ¡Infeliz! De acuerdo, no quería que eso pasara, y sí, lo acepto, estaba siendo demasiado insistente e insufrible, pero estaba ansiosa. — Dave… — ¿Sí?. — si tenemos niños… ¿Cómo quieres llamarlos?. — le saqué conversación para matar el tiempo. Carraspeó. — la verdad, no había pensado en eso, amor, pero si pudiera elegir un nombre… creo que sería el de papá. — ¿Dave? ¿Al igu

