Dolor… no era nuevo, pero uno nunca de acostumbra a sentirlo o simplemente a no expresarlo. — ¡No te saldrás con la tuya! Esa frase siempre me había parecido ridícula cuando la mirada en alguna serie, pero cuando era de mis labios que salía, finalmente entendía su significado, y para ser sincera estaba aterrorizada. — ya lo hice. — sonrió con triunfo —. Sin ti y sin esos mocosos al fin tendré lo que tanto deseo. Su estruendosa risa maquiavélica me puso la piel de gallina, no tenía como defenderme, diferente era como cuando estaba en Rusia, ahora solo podía pensar en proteger a mis bebés, no había mucho que pudiera hacer estando embarazada y con un vientre abultado de cuatro meses… Escuché cuando cargó su arma y rodeé mi vientre con mis manos. Quise volver al pasado, quise haber podid

