— ¡Maldita sea! ¿quién cuadra reuniones tan temprano como lo son las nueve de la mañana? — peleo cuando bajo de mi suv.
— Debes aprender a tomarte las cosas con responsabilidad no vas por la vida exigiendo cosas, las haces y ya, creo que se te olvida que este es un trabajo real.
En una escala del 1 al 10 ¿qué tanto se me está permitido odiar a Steve McDowell, mi estúpido manager, peleo más con él que con nadie, no le caigo bien y es totalmente correspondido. Pero para mí mala suerte el hijo de puta es bastante bueno con los negocios.
– Ni siquiera, ¿nos van a dar vacaciones — lloriquea Sam el bajista del grupo.
– Ya las tuvieron pasaron cuatro paradisíacos días sin hacer nada, ahora muevan sus celos directo a la sala de juntas que ya nos esperan.
— ¿Nos? — intento indagar más, pero no suelta más información.
A regañadientes avanzamos, nos sentimos cansados, estresados y sin ganas de mucho.
— ¿Ya pensaste sobre lo de salir? — le pregunto a Sky, él se acerca y se apoya en mi pecho, estoy por abrazarlo pero McDowell nos detiene.
— Aléjese, están dando un puto espectáculo — veo la tristeza en los ojos de Sky, la conozco yo mismo estoy metido hasta el cuello en esa misma mierda.
Harto, esa es la palabra que me describe el día de hoy, estamos llevando un ritmo pesado, un disco por año y giras interminables, todo se resume en más dinero, pero ¿a qué costo?
Al entrar a la sala de juntas observo a Minnie la secretaria de presidencia acomodar un par de carpeta sobre la mesa y botellas con agua, su risa se vuelve ancha cuando me ve.
Sé que en este momento debe estar pensando en ese día en que mi lengua y mis dedos hicieron un gran trabajo en ella, está sonrojada.
Me dejo caer sobre el sofá del fondo y su vista vuelve a mi — ¡Hola Minnie! — le coqueteo un poco y ella se apresura a salir con una mano sobre su boca, amortiguando su risa.
Nuestro representante nos manda llamar a la mesa, enseguida de mi, a mi derecha esta Skyler, después de él Sam, y por último Cameron, McDowell sigue de pie, toma su celular y aparentemente está revisando algo.
— Bien es bueno tenerlos aquí de regreso chicos — giramos nuestra cabezas y por la puerta ingresa Landon Sana dueño y director de Ddaeng Récords, seguido de Minnie y una chica más a ella no la conozco.
— Landon — McDowell le ofrece un saludo con la mano, que el señor pez gordo toma sin chistar.
— ¿Qué tal la gira? ¡JA! es broma sé que fue un éxito, las fechas fueron sold out — toma asiento junto a nosotros.
— Vamos toma asiento Charlotte — le habla a la chica castaña que llego con él.
— Chicos ella es Charlotte Evans, su nueva fotógrafa — tanto misterio para esto, debí quedarme dormido.
— Un gusto conocerlos chicos — un perro segundo, esa voz yo la conozco, necesito que hable más para ubicar de donde.
— ¿Esto es enserió? podemos estar en el estudio sacando algo nuevo, pero nos mandas llamar para presentarnos a una fotógrafa nueva — McDowell esta ladrando.
— Si — el señor Sana no le sigue el juego.
— Entiendanlo no desayuno — trato de bromear y las miradas de todos están en mi.
— Bienvenida Evans, espero le hagas justicia a este rostro — todos tien excepto ella.
Soy el payaso de la clase, todos rien por mi comentario, por que es algo que esperas escuchar de mis labios, y es muy cansado, es hartante, soy un maldito asco.