La mano libre de Julia se posó sobre el vientre de Allie y luego bajó. La de Bill la siguió. Allie gimió y se movió. Sus piernas se abrieron al acercarse. Los dedos de Julia encontraron pliegues húmedos y acariciaron sus flecos, luego se retiraron mientras Bill exploraba la resbaladiza abertura. —Oh Dios en el cielo...— Allison sintiéndose religiosa. El dedo de Bill se retiró y el de Julia empujó hacia adentro con su pulgar acariciando suavemente el clítoris de Allie. —Dulce Jesús...— El dedo de Bill se unió al interior de Julia y ambos acariciaron el conjunto de terminaciones nerviosas de su pared frontal. —Mierda. —Allison se retorció con tanta fuerza que les costó mantener los dedos en su sitio. —Mierda.— —Oh.— —Oh, joderme...— Cuando Julia mordió con cuidado la protuberancia g

