- ¿Donde han estado? - Dijo el mayor temor de los oscuro mientras lanzaba humos por doquier atra vez de sus fosas nasales. Los demonios que habían alcanzado a huir temblaban con sólo escucharlo, se miraban unos a otros sin mencionar nada. Postrandose ante su presencia suplicaron piedad. ‐ He preguntado... ¡¿Donde han estado?! Aquella voz hizo temblar hasta la mas minima molécula que había en el lugar, al demonio supremo no le gustaba los trabajos fallidos y muchos menos que sus propios soldados mostrarán debilidad. Años anteriores, en otras batallas los demonios que no traían victoria para su amo eran llevados al lugar de procedencia y una ves allí eran mutilados por haber perdido la guerra. Aquel malvado no tenía piedad de nadie, incluso en algunas ocasiones el se encargaba de desp

