No había vuelta atrás. * Thor caminaba a través de la selva, arañado por las ramas y no le preocupaba y miraba por todas partes, intentando ver a trvés del denso follaje, buscando a Guwayne. Dejó que sus sentidos lo guiaran, dio vueltas a la izquierda y a la derecha, permitiendo que le guiaran a través del grueso follaje, hasta el lugar donde su instinto lo llevó. “¡Guwayne!” exclamó, su voz resonaba en este lugar vacío. “¡Guwayne!” El grito de Thor se juntó con el de un extraño pájaro, en algún lugar allá arriba, gritándole como si le estuviera haciendo burla. Thor se adentró más en la selva y pronto fue a parar a lo que resultó ser un nuevo paisaje. Delante de él había colinas ondulantes de hierba blanca, enormes árboles blancos que se movían con el viento. Thor no perdió tiempo e

