CAPÍTULO VEINTICUATRO

1311 Palabras

CAPÍTULO VEINTICUATRO Erec estaba en la proa de la barca, con las manos en la cadera, estudiando asombrado la vista que tenía ante él. Allí, alzándose del mar, había dos formaciones rocosas antiguas- la Espina del Dragón- rocas serradas que se alzaban en una formación dentada, unos treinta metros, con orillas rocosas esparcidas a lo largo de ellas, obigando a los barcos a viajar entre ellas. Erec miró hacia arriba y lo vio amenazante ante ellos mientras se acercaban más y más navegando, boquiabierto ante su inmensidad. Nunca había visto nada que se le pareciera. Dos series de rojos acantilados, rocas afiladas, con formas puntiagudas, en filas, como la columna curvada de un dragón. Las corrientes enfurecían, las olas y las mareas eran feroces aquí, se volvían más intensas mientras se iban

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR