Zoe Esto era de no creer, Sara estaba hecha una furia, bueno yo también hubiese hecho lo mismo si encuentro al hombre besando a otra mujer. —¡Es mejor que te calmes Sara! —dijo Max acercándose a ella, la verdad yo lo único que quería era bajarle esa ínfulas de grandeza que tiene, nada más por lo visto no le quedó en claro. —¿Cómo te atreves a besar a esa zorra? Aún sabiendo que estoy embarazada —dijo Sara. Vaya hace falta vergüenza para no darse cuenta de lo cínica que es. —¡Ya basta! Estoy cansada de que esta bruja quiera hacerse la víctima, cuando aquí todos sabemos que esta bruja no está embarazada —vociferé, mientras caminaba hacia ellos. Era cierto Max la iba a controlar, pero yo quería que se callara de una buena vez. —¡Que!, ¿Cómo te atreves a insinuar que no estoy embarazada?

