—Madre, no te preocupes por Elena, ella está bien, dile a papá que ella está bien y que se ha pagado el rescate de Alexandra, ambas están aquí conmigo—comentó Steph. —Puedes ponerla al teléfono—comentó su padre. Steph la miró asentir. —Hola madre, lamento por haberte preocupado, estoy bien. No había contactado con ustedes porque estaba buscando la manera en traer a Alexandra con nosotros, ella está aquí. ¿Quieres escucharla? —comentó Elena. —Hola señora Esther, soy Alexandra, estoy bien gracias a Elena. Elena está bien no se preocupe—comentó Alexandra. Sabía que le estaba mintiendo, pero era por el bienestar de los padres de Elena. Sabía que si se daban cuenta del estado en que ella se encontraba la pasarían mal. Ale se había ido por la madrugada, nadie sabía a donde había ido. —St

