Joseph se encontraba en recuperación. Llamó a Elena, pues quería saber si tenía noticia alguna de Alexandra, pues recordó todo lo que había pasado, pero no obtuvo respuesta alguna. La volvió a llamar, nada tan solo era enviado al buzón. Aquello preocupo demasiado a Joseph. Tenía miedo de que a su hija le hubiese ocurrido algo grave. Ale estaba molesto por la actitud tan infantil que tenía Elena. Entendía lo preocupada que esta se sentía por el bienestar de Alexandra. Pero últimamente no entendía tanto a Elena. Estaba cambiando. Se estaba encerrando en un mundo en el que solo ella sabía que pasaba, no sabía nada más. Se retiró a su trabajo, mientras dejó a Elena al cuido de sus sirvientas. Eran las 12:00 del mediodía. Elena había despertado. Le dolía la cabeza. No sabía dónde estaba, se

