Capítulo 1 ¿Qué hago aquí?
—Y bien… ¿Qué tiene hoy, señorita Laura? —Dijo la psicóloga tomando su bolígrafo azul, mirándome fija y curiosamente con sus ojos celestes.
— ¿Qué hago aquí? Bueno. Creo que es lo mismo de siempre. —Dije mirándola fijamente, sin ninguna pizca de emoción, pero asustada en mis rincones más internos.
Me gusta mirar fijamente a las personas, para saber que dicen, que piensan, que pueden juzgar… Es una diversión para mi ver todo esto fluir.
—Me encantaría que sea más explícita con respecto a sus emociones, si es así, las cosas van a ser mejor y menos dolorosas para usted —Me indicó seriamente.
—No soy de mucho expresarme, me educaron con ética y clase para saber cómo actuar perfectamente ante cada situación, porque ser perfecta es una clave importante en esta fatídica sociedad —Dije educadamente.
—¿Si sabe que ser perfecta hace mucho daño… no?
—Si las personas que te señalaran día y noche supieran eso, creo que nos ahorraríamos varios problemas en el mundo —Dije irónica.
Según me dicen, soy Laura Smith. Tengo 22 años y sinceramente no sé qué hago aquí, no estoy muy segura de nada, mi mente está muy difusa. Solo puedo mirar que estoy cansada, abatida y quiero irme a mi lugar feliz. Las charlas con la psicóloga no son las mejores pero… puedo aprender una que otra cosa.
Como la realidad. Que Es aquello que realmente existe y se desarrolla, contiene en sí mismo su propia esencia y sus propias leyes, así como los resultados de su propia acción y desarrollo. Tal realidad es la realidad objetiva en toda su concreción. Es más emocionante cambiar de realidades. ¿Por qué no?
Me siento extraña, no creo pertenecer aquí pero todos dicen lo contrario……
//
Me llevaron a casa (a decir verdad no sabría cómo llegar) y después de tanto rebuscar, encontré unos jeans (que son bonitos) y una sudadera que etiqueté como mi favorita: Una color naranja con un diseño de una naranja. Me miré al espejo para ver si estaba bien vestida y decidí soltarme el cabello. No estaba segura de esto, me veía rara en el espejo y traté de sonreír, pero la silueta de mis labios emitía falsedad. No me sentía que encajaba. Me agarré un moño otra vez, este era mi estilo más común.
Mi celular sonó por una notificación, era una tal Ámbar diciendo que estaba afuera, al revisar esporádicamente sus mensajes y mis fotografías noté que era mi mejor amiga. Salí de mi habitación, yendo a la cocina por un poco de agua y de ahí para salir de casa. Mi mamá estaba sentada en la sala y esta me detuvo, juzgando con la mirada mi apariencia. Obvie ese detalle.
—Saldré con Ámbar.
Dije, para escapar de su mirada fulminante, pero sin saber realmente a dónde o a qué iba.
— ¿Vestida así? Pareces pordiosera.
No sé por qué me sorprendió su reclamo y la vez sentí que era normal escuchar ese tipo de cosas….. Cuanta confusión mental. Solo me limité a decir:
—No me interesa. Es ropa y está limpia.
Salí para la puerta y la abrí, mi mamá se puso a mi lado y saludó a Ámbar, estaba irradiando felicidad y curiosamente estábamos parecidas en vestimenta, miré mal a mi mamá y pensé….. ¿Por qué mira así a esa pobre chica?
—Bienvenida señorita Ámbar ¿A dónde irán?
—Tendremos otra pijamada ¿No le importa verdad?
—No mi niña, solo cuídense — dijo mi mamá lo más hipócritamente posible.
Solo rodeé los ojos y seguí a Ámbar hasta su Porsche.
Ámbar y yo somos amigas desde hace bastante tiempo, es más, podría jurar que la conozco desde niña. Con ella me siento estable en el universo y a veces puedo salir un poco de lo que es mi zona perfecta. Por lo menos eso fue lo que entendí al revisar mi diario, notas, mensajes y fotografías. Pero… curiosamente no siento eso ahora, me veo como turista en este lugar.
Veo que Ámbar habló por teléfono y la noto nostálgica y confundida.
— ¿Qué tramas amiga?
Inferí tratando de parecer cercana
—Te encantará, solo quiero que disfrutes de todo esto ¿Está bien?
—¿En verdad tendremos una pijamada?
—Bueno —Dijo nerviosa —Era también una excusa, para mi padre, pienso llevármelos a ustedes dos para un hotel, tu estarás sola disfrutando de las maravillas de la vida y yo tendré mi cita ya sabes... —Se sonrojó.
—Oh... —Dije tratando de entender lo que pasaba. Di una falsa sonrisita de complicidad.
Ambas nos reímos. Ámbar es una chica muy divertida y está demasiado enamorada de Luca, según pude notar en su expresión facial ¿Pero que le hizo mi amigo? Con ella, su aura la siento demasiado alegre, me hace sentirme así también. Llegamos a un local, creo haberlo visto antes. Me fijo un poco más y veo a Luca saliendo de ahí. ¡Es su trabajo! ¿Ya se lo dieron?
Que increíble. Felicidades campeón.
Luca entra alegre al carro y este me trata de abrazar sin éxito. Le da un beso apasionado y trato de ocultar mi risa por ese acto. Se ven muy tiernos juntos. Ámbar le sonríe como una tonta enamorada y yo parezco una tonta mirándolos a ambos.
—Vamos a gozar esta noche Laura, será nuestro ojo en el huracán —Exclamó.
Ambas nos reímos por su alegría. Mientras íbamos de camino, la conversación era fluida y todo era ameno. Me sentía en un verdadero grupo de amigos. No paraba de ver emocionada a los dos y sentirme verdaderamente orgullosa de ellos. Los amo mucho (pensé).
No me siento parte de este lugar, pero seguiré fingiendo entender todo para no preocupar a estas personas.
Luca a pesar de que es novio de Ámbar también es mi amigo y somos un grupo inseparable. Esta es mi odisea.
Llegamos al hotel. Ámbar nos llevó adentro guiándonos en un mini restaurante. La comida era deliciosa y el apetito mío despertó de una manera voraz. Comí todo lo que compro ámbar y solo me miraban con humor. Hablamos de muchos temas variados y esa noche nos olvidamos de quienes éramos para gozar el momento. Abundaba la risa y la diversión, bebimos jugo y Malta en gran cantidad y solo un poco de alcohol para olvidarnos de todo.
—¡Viva la vida! —Exclamo Ámbar al parecer ya estaba un poco borracha.
—¡Viva! —le respondimos Luca y yo.
//
Ámbar me dejó en una habitación y ella y Luca estarían en la de al lado. Estaba riéndome aún, el alcohol quería hacer efecto en mi pero no pudo, bebí un café bien cargado y ya se me estaba yendo la borrachera.
Mire mi alrededor, todo parecía un cuento de hadas, las sábanas enormes blancas, los ventanales con vista a la piscina del hotel, las luces de la ciudad y una brisa agradable. Me desvestí y entré a la bañera, y entre al jacuzzi que esta tenía.
Vaya Ámbar sí que te luciste.
¿Acaso eres mi hada madrina?
Da igual, eso no existe.
Me miré al espejo y vi que estaba muy ebria, pero aun con un poco de conciencia.
Entre los lujos y la comodidad del jacuzzi me puse a pensar en todo… siento una falsa paz de momento que tengo miedo de que acabe en un cerrar de ojos, es difícil saber que solo puedes ser feliz creyéndote una mentira.
Una mentira. Hubiera deseado que todo fuera una mentira.
No soy feliz y esa es la verdad. Odio mi maldito pasado, odio a mi familia. Me odio a mí.
Y es una amargura que no sale de mi garganta, esto es inaudito. Sé que me matará esto. No sé ni como aliviarlo ni como por lo menos… hacer algo para quitar esto.
—¿Por qué mejor no dejas de pensar en pendejadas y disfrutas la noche? —dijo mi reflejo en el espejo que estaba enfrente.
Hablo conmigo misma de una forma peculiar, esto no me da miedo. Ya me acostumbré a eso.
Y por primera vez, en las últimas 48 horas sentí que conocía este lugar y que esta era mi vida, pero….. ¿Acaso lo era?, francamente no lo sé.
—Aja, pretendas que te haga caso. ¿Si sabes que duré varias horas inconsciente después de que fuera a la segunda dimensión? —Dije malhumorada.
—Eres aguafiestas, lo bueno es que te entiendo. Además te hacia falta desaparecer unas horas…
—Me castigaron dos semanas por tu culpa, me estaban dando por haragana y loca. Lo bueno es que pude remediar eso a tiempo —Dije dándole la espalda a Lau, así le llamaba a mi reflejo.
—Estamos en un hotel de 5 estrellas. Por favor, emborráchate y haz algo loco por una vez en tu vida, descontrólate —dijo Lau, ella bailaba emocionada mientras yo la miraba con cara de pocos amigos.
Creo que… no hará nada de daño que haga algo así.
Miro mis manos y el lugar donde estoy, estoy en un jacuzzi, en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad. La decisión que tomaré ahora no será la más correcta, pero quiero olvidarme de toda esta mierda. Me levanto del jacuzzi y busco en la habitación el teléfono para llamar a las personas encargadas del hotel. Este suena y yo estoy impaciente.
⸺¿Buenas? ¿Qué desea? ⸺Hablo una voz femenina.
⸺Am, hola ⸺dije nerviosa ⸺¿Podría traerme 4 botellas de alcohol y dos botes enormes de helado?
⸺¿A nombre de quien y en que habitación señorita? ⸺Dijo la voz femenina.
⸺A nombre de Ámbar Lager en la habitación #302 ⸺Dije mirando la tarjeta que me dio Ámbar por si quiero pedir algo.
⸺Enseguida ⸺Y colgué.
Estaba nerviosa pero segura de lo que haría. Esto no pasará dos veces así que aprovechare la oportunidad de emborracharme y olvidar todo. La puerta sonó enseguida y abrí, mirando a la mucama con vergüenza tomé la bandeja con lo que pedí. Luego encendí la televisión buscando una película de comedia para poder reírme.
⸺Esto es una mala idea ⸺Dije mirando todo.
—Da igual todo —Dijo Lau en mi mente —Dale hasta el fondo.
Empecé comiendo helado mientras veía la película ¿Dónde están las rubias? Y me aventuré a tomar la bebida.
Vamos, tú puedes…
Tomé el primer trago de alcohol y este me ardía en la garganta, pero lo aguantaba. Luego tomé otro y otro sorbo mientras comía helado y veía la peli. Cuando estaba a la mitad del alcohol, me sentía media mareada y con un poco más de soltura y supuesta valentía. Veía la peli con cierto morbo y me dieron unas intensas ganas de bailar.
¿Por qué? No lo sé.
Lo siguiente que recuerdo es haber apagado la tele para poner música y perrear, no pregunten porqué.
//
Ámbar
Estaba a punto de dormir al lado de mi chico, cuando de pronto, escuchamos a alguien tocar la puerta con desdén.
⸺¿Quién mierda es a estas horas? ⸺Dije frustrada.
⸺Olvídalo, amor, de seguro es un borracho. ⸺Dijo Luca.
Seguimos intentando, pero no paraba de sonar esos golpes en la puerta. De pronto escuchamos unas palabras.
⸺ ¡Cojan con gusto putosssss, esoooooooooosssssssssss mis compas coñoooooooooooo! ⸺La voz era chillona y se oía que era una persona borracha ⸺Quiero que me den 14 sobriiiiimnossss.
¿Qué?
Me despegué de Luca y me puse una bata del hotel, no me digas que es…
Abrí la puerta y si, efectivamente. Laura.
¿Desde cuándo se emborracha?
⸺Vístete y tapate ⸺le susurré a Luca.
⸺Holaaaa pelirroja precciosa ⸺Decía Laura con bastante dificultad, estaba bastante borracha y tenía dos botellas casi vacías de alcohol en la mano.
⸺ ¿Por qué bebiste de más? sabes que no es bueno ¿verdad?
⸺Si, pero me vale, dame un abrasho ⸺Dijo apenas se entendía y me abrazo.
⸺Okay, okay borrachita vamos a llevarte a dormir.
⸺Sip ⸺Se rio escandalosamente.
Luca me ayudo a cargarla y a llevar a su habitación, busqué mi cartera y volví de nuevo a donde estaba, tenía un somnífero para hacerla dormir tranquilamente, esto en caso de que si estábamos borrachos.
Laura estaba bailando con Luca como si fuera un baile de esos de vals de 15 años, me dio risa. Se veían bastante tiernos, pero así aproveché el somnífero, lo apliqué y la llevé a camita.
Luca me ayudo a cargarla para ello, vaya noche, Laura no pudo haber elegido algo más estúpido, esto me da risa más que nada.
⸺Entonces ¿Con eso dormirá como un bebé?
⸺Si ⸺Le respondí a Luca ⸺Merece descansar.
⸺Mi familia es asquerosa ⸺Dijo Laura antes de dormir ⸺No quiero volver, me quiero perdesh ⸺Dijo y se durmió
Miré a Luca preocupada y este me correspondió igual.
⸺Nos necesita como sus amigos para apoyarla ⸺le dije.
⸺Por eso soy su amigo, me importa mucho ⸺Dijo apenado.
Salimos de la habitación y volvimos a la nuestra.
//
Laura
Siento unos delicados rayos de sol que me dan en la cara, es justo cuando me levanto muy enojada deseando jamás no haber bebido así. Tengo una jaqueca de los mil demonios, me levanto y cierro la ventana con una cortina quedándome a oscuras, no me importa.
Me tropiezo con los botes de helado y maldigo por debajo, caí en la cama rendida. Pero me levanto y enciendo la luz, esto es un chiquero. ¿Cómo paso? ¿Cómo me comí completamente esos dos botes de helado?
Mierda. ¿Hice un show? Veo que mi ropa está volando por los aires.
Oh no, estoy jodida.
De seguro… Oh no me quiero imaginar, ni siquiera recuerdo que paso anoche ¿Qué hora es?
⸺¡Buenos días! ⸺Una voz me saca de mis pensamientos.
Es Ámbar.
⸺Holi, Ámbar, disculpa el desorden ⸺Dije disculpándome, ella venia con una taza de café y algunas pastillas. Luca entro con una bandeja llena de comida y más atrás, una mucama traía un carrito lleno de más comida.
Se me hizo agua la boca, estoy muy hambrienta.
⸺Toma ⸺me dio el café ⸺Está muy cargado, es para que te repongas de la borrachera.
¿Se dio cuenta?
⸺Oh ⸺me limite a decir avergonzada, ⸺Pero ¿cómo…?
⸺Hiciste un escándalo ⸺respondió Luca ⸺además de que bailaste conmigo un vals.
¿Qué hice qué? Estoy llena de vergüenza.
⸺¿Y que más hice? ⸺respondí apenada tomándome el café.
⸺Interrumpiste en nuestra habitación diciendo que querías que te dé 14 sobrinos.
⸺Hay no ⸺Dije hasta mas no poder de la vergüenza, me sentía pesada y sentía como el mundo me daba varias vueltas… Hay no, voy a vomitar ⸺Disculpen.
Salí disparada para sacar todo en el baño, llegue a tiempo y vomite todo. Qué asco.
//
Después de mi escena de asco, camine hacia la cama, había durado mucho vomitando. Me sentía débil y mareada, solo quería dormir. Ámbar y Luca me ayudaron a acostarme y yo estaba ahí, débil e indefensa como siempre, dando asco.
⸺Apenas son las 7 de la mañana pon buena cara ⸺Se rio Luca.
⸺¿Las 7? Hay no ⸺Dije poniéndome una almohada en la cabeza.
Aún seguía con resaca, tenía que comer algo para beberme la pastilla que me ofrecía Ámbar. Con pereza, tomé el desayuno y comí lo que podía, después me bebi la pastilla. Ámbar hablaba por teléfono y Luca miraba su celular. Yo solo veía la tele a ver qué pasaba.
⸺Oye ⸺llame la atención de Luca ⸺No me dijiste que estabas trabajando ⸺Dije curiosa, recordando lo de anoche.
⸺Te lo iba a decir anoche mismo, pero nos alocamos, jaja ⸺se rio nervioso.
⸺¿Y cómo vas con Ámbar? Al parecer están más que comprometidos.
⸺Shhhh ⸺Susurro ⸺Ella es el amor de mi vida Laura ¿lo puedes creer? Quiero que sea la madre de mis hijos y estemos viejitos juntos ⸺Dijo emocionado.
—Wao eso, es increíble, felicidades de verdad —Dije feliz.
⸺¿Hablaban de mí? ⸺Ámbar se unió a la conversación.
⸺Me decía que quiere llenarte de hijos, no lo permitas ahora, son muy jóvenes ⸺Me reí espontáneamente.
Ambos se rieron y ahí, entre risas y resaca, pude comprender que esta es mi buena familia. Los amo. Es bonito el sentimiento que siento ahora, esto me hace bastante feliz, un sentimiento que tenía olvidado. Tengo esperanza de que puedo ser feliz nuevamente. Esta salida me ha hecho bien.
Desayunamos y Ámbar me dejo ropa a mi estilo en un sillón, me dejaron sola para ducharme y vestirme. Ya nos íbamos. Entré a la ducha y me relaje en esta, deseando que esto no acabe, no quiero volver a mi casa otra vez, estoy demasiado tranquila como para querer volver. Me lavo bien el pelo y dejo que el agua corra por mi cuerpo, mientras reflexiono en mi vida.
Debo de definirme que haré, hasta que no salga de mi casa no estaré mejorando. Estoy consciente de que tengo traumas de por vida, estoy consciente de que estoy mal, por eso quiero sanar, quiero mejorar. Y lo lograré. Luca ha tomado la decisión de cambiar para mejor y si él puede ¿Por qué yo no?
Quiero cambiar mi vida y lo haré desde ahora.
//
—¿Nos vamos? —Dijo Ámbar buscándome en la habitación.
—Si —Asentí.
Ya esta noche alocada debía llegar a su fin. Extrañaría todo esto.
Descanse un poco en el auto dejando que mi mente piense sus cosas pendejas que piensa. Mientras trato de recordar los pensamientos que tuve en esa borrachera.
La cabeza aun así me dolía, que mal.
Que bueno que solo es resaca.
Llegué a casa, mis amigos me susurraron que mi destino era una realidad, había llegado.
— ¡Gran destino! Balbucee…. No me gusta estar aquí.
Entré y allí estaba, la mujer más familiar y terrorífica que había conocido en mis mil vidas (pensé sarcásticamente), sería genial tener mil vidas, tantas oportunidades de elegir y hacer las cosas diferentes.
Entré a mi habitación (ya extrañamente sabía la ubicación) y me encerré mis propios pensamientos. No sé qué hago aquí…. Pensé….. Pero, no es que quiera estar muerta o algo así. ¡Claro que no! Es solo que, quiero estar en otro lugar, y no sé por qué extrañamente siento que ya he estado en ese sitio al que quiero ir, pero ahora no estoy ahí, ¡estoy aquí! Y para ser sincera no sé por qué….