-Acabo de llegar. No sabía que eras tu. Le contestó el hombre que aún seguía impresionado por la visión del cuerpo de su hijastra. Al ver que su padrastro no se retiraba, y que la seguía contemplando, la joven se ruborizo, diciéndole: Ay papi… ¡sal para que pueda secarme! -si.. claro Lolita. Claro… Esperó fuera en la sala a que la joven saliera. La vio venir hacia él, cabizbaja, denotando sumo nerviosismo, contemplándola admirado con aquel pelo corto, casi raso. Su hermosa melena ya no estaba. Sin embargo, constató que la joven hijastra resultaba más atractiva con el pelo corto. Le pareció además más sensual. ¿te has cortado el pelo? Le pregunto. -Ya papi. Es una amiga de la Universidad y yo habíamos prometido que, si aprobábamos todas las asignaturas, “nos cortaríamos el pelo”. Y, com

