Dale tiempo

1057 Palabras

Intento mantener la calma cuando veo que se va sin mirar atrás. Mi hijo necesita que su madre repose y esté tranquila pero aunque no lo parezca por una lado sí lo estoy, me he liberado de una gran mentira que me pesaba demasiado y por el otro, por el otro estoy destrozada. No sé cuánto tiempo pasa, tampoco lo contabilizo pero tengo todo eso largo tiempo a solas para pensar. Incluso llega la parte más oscura de la noche y sigo pensando y recordando, y a veces es doloroso. Si lo pienso un poco la historia entre los dos debería haber empezado con el atípico: Érase una vez este maldito cuento. Nada sale como lo deseo, como lo planeé y probablemente a ratos resulte una idiota pero entre unas cosas y las otras se me desmorona la vida entre mis propias manos como un jodido polvo. —Quita ya esa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR