Capitulo 20

1465 Palabras

La melodía llenó las habitaciones y subió las escaleras hasta la puerta del dormitorio, donde Aidan, sentada cepillándose el pelo, llegó. La música era hermosa y su mente aguda analizó rápidamente las notas. Aunque no recordaba el nombre, reconoció que era obra de Johann Sebastian Bach. Dejó el pincel y, poniéndose la bata, bajó silenciosamente al salón. Escuchando la música, comenzó a tararear la armonía del piano. De repente, Erik dejó de tocar y cerró la tapa del piano. Tenía los hombros encorvados, como si soportara un gran peso. "Tocas de maravilla, pero si me disculpas, a tu música le falta algo. Tocas con método, pero no hay pasión", reflexionó. Erik se estremeció al oír esa palabra. «Oh, si supieras», pensó. Decidió no responder, pasó por detrás de ella, con cuidado de no mirarla

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR