Capitulo 16

1646 Palabras

En cualquier pueblo donde Erik se alojara, siempre contrataba a una empleada doméstica. Necesitaba a alguien que le cuidara la casa y le hiciera recados durante el día. La Sra. Aimerey era su empleada doméstica actual. Era eficiente, puntual y, lo más importante, no hacía preguntas. Esta parecía ser la cualidad más difícil de encontrar. Otras mujeres que había empleado habían sido buenas, pero nunca resistían la tentación de fisgonear. Cuando intentaban averiguar quién era su misteriosa empleadora, las despedía sin contemplaciones. Si alguna de sus empleadas descubría la verdad, las silenciaban para siempre y nunca más se las volvía a ver. Sus familias recibían una generosa indemnización por despido. Esto no le preocupaba con la Sra. Aimerey. Había sido, con diferencia, la mejor empleada q

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