Mientras dormía, el sol se escondía en el horizonte y Aidan abrió los ojos y miró a su alrededor. Había recuperado las fuerzas y no podía recordar nada después de que él la besara. No reconocía su entorno. Sus ojos se abrieron de par en par al ver a Erik durmiendo a su lado. Su sorpresa aumentó cuando retiró las mantas y se encontró vestida solo con una camisa de hombre. Se devanó los sesos, pero lo único que recordaba era que él la había abrazado allí, en el teatro. Vio un vestido extendido sobre una silla, así como ropa interior adecuada esperándola. Rápidamente se vistió y se cepilló el pelo. Olvidando un abrigo, salió corriendo de su habitación y del edificio, adentrándose en la nieve, rezando para que al llegar a casa de la Sra. Claudel o al teatro, no la echaran a la calle. Tenía tan

