Capitulo 11 Sentí una punzada de asco hacia mí misma. Empujé a Gael con suavidad, lo suficiente para recuperar mi espacio, y agarré los contratos de Abigail con la mano que me quedaba libre, tenia que irme, otra vez tenia que huir. —Me voy. Abigail me espera —dije, tratando de sonar profesional aunque mi voz temblaba. —Rosa —me llamó cuando ya estaba en la puerta. Me detuve sin girarme—. Falta la segunda. Y no voy a esperar mucho- por un segundo casi me devuelvo pero mas puso el peso de mi conciencia, no era el lugar ni el momento. Salí de allí casi corriendo, con la tanga quemándome en la mano y los contratos apretados contra mi pecho. Al llegar a la oficina, Abigail me recibió con una sonrisa distraída mientras revisaba su reloj, parecía emocionada por algo y eso no era algo que

