Prólogo
Prólogo.
Pudiera mentir y decir que no me merecia esto pero eso sería muy hipócrita de mi parte, mienstras recojo mis cosas del escritorio puedo escuchar los murmullos afuera, sabia que lo que habia echo estaba mal, Dios, claro que estaba mal, pero quienes eran ellos para juzgarme cuando no conocían toda la historia, cuando ninguno sabia como surgió todo, cuando nadie estuvo en mi lugar ni pudo sentir todo lo que yo logre sentir en tan poco tiempo, no me arrepentía de nada, mentira si me arrepentía de algo y era de que nos hayan descubierto.
-Rosa dime que no es cierto- dice Alvaro entrando a la oficina desesperado, lo veo sin saber como reaccionar y el solo cierra la puerta- todos dicen que tu...- hace una pausa para reírse como si fuera algo imposible- es mentira verdad?
-Que crees?- le pregunto furiosa mienstras meto aquel reloj que me regalo ese hombre en la caja, que estúpida fui.
-Que todo es una confusión, tu no eres asi, eres mi novia mi mujer, no caerías en eso- veo preocupacion en su rostro asi que trato de embozar una sonrisa que no llega a mis ojos mienstras me acercó a él y acaricio su mejilla.
-Estaba tan preocupada de que creyeras en esos chismes- toco su cabello con dulzura- gracias por siempre confiar en mi.
El me abraza se abraza a mi cuerpo como si me fuera a perder para siempre huele el aroma de mi cabello en un acto desesperado mienstras me aprieta junto a el, no sentía nada, no lo queria, no lo amaba y jamas lo habia deseado como lo desee a el, pero ahora el era mi unica salida la unica manera de mantenerme a flote y yo no sabia nadar .
-Jamas dudaría de ti corazon, nunca me has dado razones para ello.
Me sentía tan mal por mentirle por engañarlo, por usarlo de esta manera quizas el no era el mejor chico pero aun asi nadie se merecía esto, me recompuse de manera rapida y traté de sonreír con normalidad, como si mi mundo no se estuviera cayendo a pedazos
-Creo que ella solo esta celosa amor, sabe que tengo talento y que me podían ascender... pero no debió de inventar eso, es mi trabajo mi sustento del que estamos hablando no cualquier cosa- le menciono molesta mienstras me alejo para terminar de recoger- ahora no se que hare, tengo ahorros pero... creo que volveré con mis padres.
-No no, eso no lo permitiré, sabes que siempre puedo hablar con mis padres, ellos te pueden contratar, tu tranquila yo lo resolvere- menciona acercándose a mi de manera cariñosa y ayudandome- todo esto se aclarara, el tiempo siempre pone a todos en su lugar.
Y eso era lo que me daba mas miedo, que el tiempo me pusiera en mi lugar y quedara como la perra traicionera que de verdad habia sido, queria llorar pero no de dolor, si no de impotencia por ser tan boba, tan ilusa, una pobre tonta, lo que habia echo estaba mal, lo aceptaba pero lo peor fue que me descubrieron, me agarraron con las manos en la masa, no había manera de negarlo, de solo recordarlo me daban nauseas me daba asco tanto trabajo tanto luchar para perder todo por un polvo.
Y lo peor ver el desespero en sus ojos, como salia corriendo detrás de ella y le rogaba mienstras yo quedaba atrás sintiéndome como la boba mas grande del universo, lo peor vino hoy por la mañana cuando ella llegó y solo con verme me dio una bofetada todos lo vieron, luego se fue y minutos despues llego la llamada, estaba despedida por comportamiento indecoroso, podia apelar, porque eso no tenia nada que ver con mi trabajo, pero con que moral lo iba hacer ? Estaba perdida.
-Anda corazon vamos, salgamos de aqui, esto no te hace bien- asiento y ella toma la caja con mis pertenecías, sale antes que yo, yo me quedo viendo por última vez mi lugar de trabajo mienstras suelto un suspiro de resignación.
-Yo puedo sola, tu deberías de volver al trabajo...
-Me dieron el dia libre, hoy no te librarás de mi- me dice en un tono jugueton al cual intento responder con una sonrisa pero que difícil.
Lo último que queria en este momento era su compañia queria llegar a casa acostarme y dormir todo el dia solo tratando de idear un plan y olvidar todo, dejar todo atrás, no queria que viniera, no queria estar con el, pero tampoco podia decirle eso, en estos momentos debía de ser la chica lastimada la novia perfecta.
-Eso me gusta amor- y con eso nos subimos al ascensor bajo la mirada de todos, y los murmullos, pude oír como una de las chicas de la recepción se río y dijo lo tontos que era.
Alce la mirada y sonrei mienstras le saque el dedo antes de que se cerraran las puertas y susurraba un fracasados que estaba segura que todos lograron oír sin problema.
Ya en el estacionamiento el meterlas cosas en la parte trasera del auto mienstras estoy parada impaciente espererando que termine lo veo, es el, su aroma llega a mi, sus ojos penetrantes que dicen tantas cosas sin emitir ninguna palabra y sin pensarlo sin dudarlo recuerdo todo de golpe, recuerdo como nos fuimos envolviendo el uno en el otro y como ahora lo habíamos jodido todo.
-Rosa- murmura haciendo que Alvaro alce la mirada y se prepare para luchar por mi honor- yo lo siento mucho, esto no debió de...
-Aléjese de mi novia señor creo que ya hizo suficiente.
Y con eso entro al auto dejándolo atrás aunque todo mi ser desee quedarse junto a el.