A la mañana siguiente Clara Elizabeth baja hasta la cocina, pretende desayunar de nuevo con Corazón y el resto de la servidumbre.
_señorita, esperan por usted en el comedor_ Le dice corazón al verla acomodarse a la mesa. Elizabeth frunce el ceño.
_no creo Corazón, comeré con ustedes.
_pues no señorita, acompáñenos al comedor_ Dice Eleanor entrando a la cocina.
_pero ... yo ...._ Elizabeth se sorprende, le extraña que sea la misma señora quien le pida ir al comedor.
_no hay peros que valga, la esperamos, no tarde_ Dice. Elizabeth y Corazón se miran perplejas.
_es muy extraño, hasta ayer me quería muy lejos de ellos_ Dice y se levanta para ir al comedor.
_ ¡Buenos días! _ Saluda al llegar al mismo.
_señorita, que bueno que nos acompaña_ Le dice Evans levantándose para retirarle un asiento. Ella se sienta.
_ ¡Gracias! _ Dice y se coloca la servilleta, pero no puede evitar notar las miradas entre Eleanor y Evans.
_ ¡Bienvenida a nuestra mesa señorita Clara _Dice Eleanor. Elizabeth mira con confusión a Evans, ¿qué le habrá hecho cambiar de actitud así tan de repente? ¿Tendría Evans algo que ver? ¿Ejercerá tanta influencia sobre ella tal como el mismo marqués? Bueno, sea como sea, Elizabeth se propone disfrutar de una buena comida. Luego, Elizabeth se sienta en el jardín con Patrick. Durante dos horas estudian matemáticas y geografía. Una vez terminada las clases Patrick entra a jugar en la sala mientras Madame Eleanor teje frente a la fogata. Patrick está muy entretenido con su abuela todo el día, Elizabeth se aburre esa tarde pues Patrick no ha salido al jardín, madame Eleanor le ha traído un tranvía y él emocionado juega toda la tarde. Elizabeth aprovecha el momento libre para curiosear por los alrededores de la mansión, son terrenos muy extensos así que sin darse cuenta ya ha caminado una gran porción de tierra y se ha alejado bastante. Se entretiene viendo a los hombres cultivando la tierra y arreando el ganado. Se deleita viendo los manzanos florecidos hermosamente y las vides rebosantes de fruto. Sigue caminando hipnotizada por los paisajes hermosos hasta que su paso es obstaculizado por un caudaloso río que se opone en su camino, ha salido de los terrenos de la mansión, pero ella no lo sabe. En ese momento comienza a sentir miedo, le preocupa ver que el sol comienza a ocultarse, probablemente ha caminado unas cuantas horas, la oscuridad comienza a caer, la sombra de los árboles comienza a reflejarse en el suelo, Elizabeth muerde sus labios, ¡ojala no noten mi ausencia en la mansión! ... piensa. Comienza a caminar de regreso y oye mucho ruido, ya sea de los animales nocturnos o de hombres a lo lejos, de esos que aprovechan la noche para cometer actos despreciables ... ¡oh Elizabeth no seas tan tan negativa! no tienen que ser asesinos los que salen de noche! Se dice, pero no se puede evitar caer presa de los nervios.
_ ¿qué hace una señorita tan bonita a esta hora sola por ahí?_ Un viejo mal oliente se acerca a ella haciéndola temblar del susto. Elizabeth apresura el paso, pero él la sigue de cerca, se acerca apresurado, seguro piensa que es una oportunidad perfecta para pasar una buena noche.
_ ¿qué le sucede?... le ruego se aleje de mi_ Le grita Elizabeth al ver que este se aproxima mucho a ella. Él la toma por el brazo y Elizabeth siente repulsión y mucho miedo.
_¡déjeme!_ Dice y corre de prisa, no ve a nadie más por el camino, solo árboles y maleza, no sabe ya por donde seguir, pero sigue corriendo, lo único que quiere es alejarse del infeliz que la ha molestado.
_ ¡espera preciosa!_ Dice su perseguidor aunque tambalea por el mucho ron, afortunadamente para ella, Elizabeth ve a otro grupo de hombres, bebiendo como a la espera de una oportunidad para la maldad. Para ella en este momento todos son un peligro del cual ocultarse. Se esconde tras un árbol y comienza a llorar impotente. ¡Elliot, si estuvieras aquí!... no puede evitar pensar en él, ya él hubiera salido a buscarla. De pronto oye el galopar de un caballo. Su corazón se acelera al sentirse pérdida. Mira con cuidado intentando ver si es algún guardia a quien le pueda pedir ayuda o alguien que se vea honorable, la oscuridad no la deja percibir bien quien sea, pero de pronto oye su nombre.
_ ¡señorita Clara!_ Grita el jinete. Es obvio que la buscan.
_ ¡señorita Clara!_ Vuelve a gritar. Elizabeth sabe que debe salir de inmediato de su escondite antes que su ayudador se aleje.
_¡aquí estoy!... ¡aquí!_ Grita ella saliendo detrás del árbol. El jinete la oye y se aproxima hasta ella. Ella se siente esperanzada. ¡Gracias a Dios!... piensa al ver que han venido a rescatarla. Al acercarse puede ver que es Evans quien ha venido por ella, Elizabeth creyó que habían mandado a algún peón, pero no ha sido ningún peón, el mismo señor Evans ha salido a buscarla.
_ ¡señorita Clara!_ Dice y se baja de inmediato del caballo_ ¿está bien?_ Pregunta tomándola por los brazos.
_ ¡sí!_ Dice ella llorando de nuevo.
_ ¿por qué huyó señorita?_ Le pregunta muy angustiado. Ella niega con la cabeza.
_lo siento, solo Salí a dar un paseo, no creí que se me haría tarde_ Dice ella bajando la mirada. él la abraza para consolarla.
_es peligroso señorita Clara, usted no conoce estas tierras, pueden ser muy hermosas de día, pero de noche se vuelven tierras malditas_ Ella guarda silencio, aunque sintió mucho susto, ahora se siente segura. Él la abraza con más fuerza.
_ ¡Elliot!..._ Susurra ella.
_ ¿Elliot?_ Pregunta él _ señorita ¿A usted le agrada Elliot?
_ ¿a mí?... ¿Por qué?..._pregunta limpiando una lágrima. Él sonríe.
_ por qué mencionó su nombre, y más que un susurro me sonó como un suspiro.
_lo siento señor, en verdad lo lamento, yo no quise dar a entender eso_ Él le sonríe con comprensión.
_ señorita no debería poner sus ojos sobre él, él jamás podrá...
De pronto se oyen gritos de multitudes, algo pasa, seguro no es nada bueno.
_ ¡NOCHE DE QUEMA!... ¡QUEMEN A LA BRUJA!_ Dicen a lo lejos.
_venga, es hora de volver a casa_ Le dice él ayudándola a subir al caballo. Ella va detrás de él, rodea sus brazos sobre su pecho y deja reposar su cara sobre su espalda. Cierra los ojos intentando ignorar los gritos que se escuchan a lo lejos.
_ ¡pronto estaremos seguros señorita Clara!_ Dice él, pero una muchedumbre se interpone en su camino.
_ ¡deténganse!_ Dice el obispo de lacock llevando la delantera. _ ¿quién es la joven? _Pegunta.
_la señorita es Clara Elizabeth Covenhay, institutriz de la familia Granchester_ Responde Evans.
_que baje de inmediato del caballo, debemos inspeccionarla, ahorita todos son sospechosos entenderá usted, además una señorita decente no debe andar fuera de casa a estas horas_ Dice él obispo a alta voz aumentando el frenesí de la multitud.
_tendrá que creer en mi palabra su señoría, soy Evans Steep Granchester, la señorita está bajo mi responsabilidad, no querrá tener problemas con Elliot, el marqués de estas tierras_ Dice Evans con serenidad.
_su palabra no es suficiente señor Evans, queremos ver mejor a la señorita, hay muchas brujas en estos tiempos en nuestras tierras.
_le he dicho que no lo harán, es mi última palabra_ El obispo lo mira retador y traga grueso ante tal desaire. Elizabeth se agarra muy fuerte de Evans, rogando a Dios puedan llegar a casa sanos y salvo pronto.
_bien señor Evans, recibirá mi visita pronto_ Dice abriendo el paso.
_cuando quiera su señoría_ Responde este. Suelta las riendas del caballo galopando a toda velocidad. Llegan en completo silencio y Evans baja del caballo ayudándola luego a bajar a ella.
_ ¡gracias!_ Dice ella y se abraza a si misma todavía temblando de los nervios.
_ya ha pasado señorita, está a salvo, no perdonaré semejante falta de respeto, escribiré una carta a la máxima autoridad clerical, denunciando este atropello_ Ella asiente.
_gracias, de no ser por usted no sé qué me habría sucedido_ Entonces le sonríe y él le devuelve el gesto.
_mira que insinuar que es una bruja, si más bien parece un ángel_ Ella sonríe sonrojando.
_bueno, entremos señorita, hace frío, y es tarde.
_si claro señor_ Responde ella.
_ ¿señor?... ¿qué tal si solo somos Elizabeth y Evans? no soy un marques, los títulos no van conmigo_ Ella asiente.
_ ¡Evans!.. yoooo_ Dice ella pero luego hace silencio.
_ ¿quieres decirme algo?... adelante, hazlo.
_ ¿quería saber que me ibas a decir del señor Elliot cuando oímos los gritos de la muchedumbre?_ El respira hondo.
_yo solo quería decirte que...._ Entonces enmudece dejándose hipnotizar por su belleza. Luego suspira.
_Clara, no dudo que Elliot haya puesto sus ojos sobre ti, eres muy hermosa por dentro y por fuera pero...._ Ella respira hondo como si lo que él le fuera a decir luego de eso fuera la peor de las noticias.
_también estoy seguro que luchará con todas sus fuerzas para dejar de sentir lo que sea que esté sintiendo_ Dice él.
_claro, una institutriz no es suficiente para un marques_ Dice ella bajando la mirada.
_no, no, no pienses así Clara, lo conozco bien y te aseguro que eso es lo de menos para él, pero hay cosas que tu jamás comprenderás, cosas que se interponen entre él y su felicidad contigo o cualquier mujer_ Ella frunce el ceño.
_ ¿cuáles cosas Evans?_ El niega con la cabeza.
_ ¡no es algo que yo deba decirte!_ Dice y ella suspira.
_bien, entiendo ¿entramos?_ Dice ella resignada.
_ ¡claro!_ Ella entra y él tras ella.
_ ¡tío!_ Patrick corre hasta él, Evans lo levanta elevándolo por los aires, luego lo coloca sobre el piso y besa su cabeza. Entonces Patrick abraza a Elizabeth, quien le sonríe con ternura.
_ ¿se puede saber de dónde vienen a estas horas?_ Pregunta Eleanor cruzándose de brazos.
_de dar un paseo tía Eleanor_ Ella lo mira con desapruebo.
_no creo que sea prudente que andes por ahí en noche de quema y menos a solas con la institutriz_ él solo sonríe.
_ya tía, relájate, no quieres que te salgan arrugas, además no pasó nada_ Dice y llama a Patrick subiendo las escaleras para evadir dar más explicaciones. Elizabeth sonríe al ver la cara de pocos amigos de Eleanor. Entonces ella también sigue a su habitación. Entra y se sienta frente a su escritorio, busca un libro e intenta leer pero sus pensamientos inquietantes no la dejan hacerlo. De pronto tocan a la puerta.
_ ¡pase!_ Es corazón quien entra con una bandeja con pan, mantequilla, y leche. Se acerca y la coloca sobre la mesa de noche.
_ ¡gracias Corazón!
_de nada mi niña_ Corazón camina hasta la puerta y Elizabeth la detiene.
_espera Corazón, ven, siéntate un momento_ Le dice dando unas suaves palmadas sobre la cama. Corazón duda un poco, pero no se hace rogar, se sienta a su lado.
_ corazón, háblame del señor Elliot ¿crees que es un hombre extraño?
_ ¿a qué se refiere con extraño señorita?
_digamos que diferente_ Corazón sonríe.
_ah, eso sí, muy diferente mi niña, pero siempre ha sido muy buena persona.
_ ¿cuantos años llevas trabajando para él?
_muchos mi niña.
_mmm. ¿Ha tenido alguna prometida luego de lo de su esposa?_ Corazón ríe.
_no señorita, viaja mucho, no ha de tener tiempo_ Elizabeth sonríe.
_ay mi niña, no me diga que usted.... No ponga sus ojitos sobre él mi niña, podrá ser un buen hombre, pero no creo que se enamore, ni de usted, ni de nadie_ El semblante de Elizabeth muestra un dejo de tristeza. Pareciera que todos supieran algo del marques, algo demasiado malo para revelarlo a los cuatro vientos.
_perdóneme niña, ya debo irme_ Elizabeth asiente.
_coma y no esté triste su corazón, quizás yo esté equivocada mi niña_ Dice y se retira. Elizabeth se da un baño para luego cenar y dormir. Pero antes quiere darle las buenas noches a Patrick, sale de su habitación y camina hasta la de él pero antes de entrar puede ver que hay luz proveniente de la misma, abre con cuidado y mira a Evans leyéndole. Entonces se marcha sin ser observada. Al menos eso cree ella.
_ ¡Clara!_ Ella gira y Evans camina hasta ella.
_ ¿se ha dormido Patrick?_ Pregunta ella deteniéndose.
_si claro, sabe aún no puedo dormir, acompáñeme por un vaso de leche ¿sí?_ Ella no ve por qué negarse, después de todo él ha arriesgado esa noche su vida por ella. Entonces asiente. Bajan hasta la cocina y él sirve leche para los dos y se sientan a la mesa.
_ ¿por qué no me cuenta algo de usted?... cuénteme de su familia_ Dice él sentado frente a ella. Ella sonríe.
_ ¿no se aburrirá? ¿Oh, no te aburrirás Evans?_ Él le sonríe.
_te aseguro que no Elizabeth.
_bien, soy hija única, vivo sola con mi madre, y mi padre falleció cuando yo era niña aun.
_oh, lo lamento Clara, ¿estaba enfermo?
_si, neumonía_ El frunce el ceño.
_ya veo, es lamentable, entonces tuvo que dedicarse a trabajar a temprana edad_ Ella asiente.
_ Pero hablemos de ti, has de ser muy buen amigo del marques, para venir y ocupar su puesto aquí.
_si, Elliot es una gran persona, somos más que primos, muy amigos, digamos que siempre nos hemos compartido todo, amistades, gustos, aficiones, hasta travesuras, somos como hermanos_ Ella sonríe.
_vaya, suena interesante, supongo que no se compartían damiselas_ Dice ella y él hace un gesto de picardía.
_oh... ¿sí?_ Él sonríe y niega con la cabeza. Ante el momento de confianza ella cree que es oportuno hacer preguntas que la inquietan.
_ ¿porque Elliot es tan diferente a ustedes?... ¿Por qué no hay retratos de él en la mansión de cuando era niño?.. No es rubio como todos, usted es más parecido a Patrick y a la madame que el mismo Elliot_ él la mira de pronto con seriedad, parece que no debió tocar ese tema.
_su apariencia viene de la familia de su padre señorita Clara, ellos descendían de...
_oh, oh, perdón creí que no habría nadie aquí_ Corazón entraba a la cocina interrumpiendo.
_tranquila Corazón, ya nos íbamos a dormir_ Dice Evans levantándose. Clara abre grande sus ojos, nota sin lugar a dudas que Evans acaba de escapar de ella y su pregunta.
_si Corazón, que tengas buenas noches_ Dice Elizabeth también levantándose.
_vaya, fue muy oportuna corazón _Le dice a Evans muy bajito.
_la apariencia es lo de menos señorita, por sus venas corre la sangre de los Granchester, pura sangre Granchester, le aseguro_ Él le sonríe, le guiña el ojo y se despide de ambas