''Debemos aprender de los errores, amar con locura y devolvernos las ganas de vivir. ‘‘ Frunzo el ceño y tengo ganas de correr pero siendo inteligente y consciente me quedo allí de pie esperando que a Erick se le ocurra venir a ver quién es. —Hola... ¿podemos hablar? mejor, sal para hablar por favor—yo negué— ¿por qué? ¿Me tienes miedo? no deberías, yo no te haré daño ¿o crees que si?—me tragué lo que sentía y le planté cara, debía demostrar que no le tenía miedo, que yo definitivamente no estaba sola y que si se le ocurría hacerme algo, la pasaría muy mal. —No, no te tengo miedo. Solo no confío en ti, en tu forma de actuar, de mirar y hablarme; solo me transmites desconfianza, esa ridícula obsesión que tienes me perturba y solo quiero que te alejes y me dejes en paz—él se irguió sonrie

