‘'Solo es un amargo caminar en un valle lleno de espigas secas, lleno de ilusiones heridas, lleno de momentos perdidos. ‘‘ Luego de un rato logré calmarme, Benjamín me había traído un té y Erick bajó porque tenía hambre y no podía esperar a que vinieran todas. Yo miré por la ventana mientras me tomaba el té tratando de no recordar ese momento que acabo de vivir, no debería permitir que me afecte tanto pero es tan horrible la sensación que se me es imposible olvidarlo, es como si se hubiese incrustado en mi cerebro y ya fuera imposible sacarlo. Yo suspiré y puse la taza en mi mesa de noche para ver a Benjamín y extender mi mano hacia él, lo pensó un poco pero la tomó llegando hasta a mí. —Perdón si exageré, pero me sentía presionada, indefensa y creo que fue mucho—dije y él negó sonriend

