Nuevo amigo.

1005 Palabras
- Creo que no me estas escuchando … - Eve reacciono. - ¡Oh! Perdón … solo es que estoy cansada, a sido un día largo, si quieres puedo acompañarte... - Eve lo observo. - No es apropiado, a demás Rell me espera, gracias por el baile, me he divertido mucho. Daven observo como se marchaban, esa mujer era diferente, no era como las demás, otras chicas solo por ser el príncipe querían estar en la misma sala con el, con ella no le iba a funcionar los juegos de adolescentes, si quería su atención debía cambiar su estrategia. Pensaba que esta vez podría enamorarse y que su hermano y el reino lo tomaran enserio de una vez por todas. Ada habia visto que el Rey le habia dicho algo a Eve, ella se habia puesto nerviosa, el color de su piel se volvió pálido, todo el día habia visto juegos entre ellos y ya se estaba hartando de Eve. Ivar la acompaño a su habitación. -Espero que la fiesta en tu honor haya sido de tu agrado. - Si, a sido muy divertido. - Me alegro, mañana te espero para desayunar en el jardín.  Buenas noches. -  El rey le dio un beso en la mano y se marcho a sus aposentos. Al día siguiente, las chicas desayunaban con Margaret. - Me vas a contar que te dijo bailando … - Eve la miro tornando los ojos, Margaret dejo lo que estaba haciendo y le presto atención. - Te dije que era cuestión de tiempo, tiene mucho interés por ti. - Margaret le pellizco cariñosamente un moflete. - No es el único que se interesa por ella, el príncipe también la invito a bailar. - Margaret dejo bruscamente lo que estaba haciendo. - Ese muchacho es un mujeriego, no a madurado, debes alejarte de el, te lo digo como la mujer que te a criado, te hará daño. - Margaret preocupada intento seguir con sus tareas. - El príncipe solo se me acerco el otro día, me vio mal en el estanque y fue amable, ayer quiso ser cortes, no hay mas que hablar de eso … - Hizo una pausa. - El rey solo ... me dijo que tenia una conversación pendiente, esta claro que es sobre lo que paso hace tiempo, no hay nada mas. - Rell rio mirando a Margaret. - ¿De que os reis? - Esta claro que hay mucha tensión y atracción, no os visteis bailando … - Estas rieron. - El es el Rey y yo una doncella, aunque eso fuera verdad, nunca pasaría nada, se va a casar con nuestra amiga, no deberíamos hablar así. - Eve ella nos odia, desde que llegamos aquí solo nos a despreciado, a sacado su verdadero carácter, haz lo que te apetezca, con suerte nos echara de aquí e cuanto el rey le de riquezas y pueda manejarlo todo. Margaret no se metió en ese tema, Eve sabia que Rell tenia razón así que solo la cogió de la mano, ellas estaban juntas y eso bastaba. Subieron a despertar a la princesa, la comenzaron a arreglar, esta se habia levantado con buen humor. - Os dare mas libertad, solo tendréis que venir a atender mis necesidades en los horarios estipulados, pasare mas tiempo con el Rey, hoy desayunare con el en el Jardín. - Eve podrías bajar a servirlo … - Eve asintió y bajo a la cocina de nuevo, Margaret habia salido al mercado, así que tuvo que prepararlo ella misma. Se puso manos a la obra, preparo un gran plato de fruta variada, junto con otro de pastelitos rellenos, huevos, pan, queso y mantequilla, una jarra de agua recién salida del pozo, aun quedaba un poco para que bajaran a desayunar así que pensó en hacer un pastel de fresas y frambuesas, lo dejo en el horno mientras salió al patio trasero para coger algunas flores para decorar la mesa para los futuros reyes. Corto varias orquídeas, que eran diferentes a las que habia visto, a pocos metros vio unas flores raras que nunca habia visto, cogió para finalizar el pequeño jarrón y cogió una de azul intenso para ella. Volvió a la mesa y coloco el jarrón en la mesa de madera, habia conseguido preparar un gran desayuno, solo faltaba el pastel, lo saco del horno con cuidado y lo corto perfectamente en triángulos, sirvió cuatro trozos en un platito y lo sirvió en la mesa, volvió a la cocina contenta con su creación, tenia un olor estupendo, el Rey fue el primero en llegar, observo la mesa, estaba totalmente diferente, platitos de comida bien colocados y abundantes, habia pastelitos y un pastel que Margaret no le habia servido nunca, parecía estar recién hecho pues el olor a fresas subió a sus fosas nasales, haciendo rugir a su estomago, lo ultimo que vio fue las flores, le daban a la mesa un aspecto acogedor y romántico. Tenia que preguntarle a Margaret si hoy se habia levantado feliz para a ver preparado esa mesa, o quizá era porque desayunaría con Ada. Cuando entro en la cocina no esperaba ver a Eve, esta comía del pastel con total placer, no estaba acostumbrado a verla de esa manera, no llevaba los vestidos de una doncella, esta vez se habia colocado un vestido blanco, con las mangas hasta el codo voluptuosas, encima se habia puesto una casaca negra que se ajustaba con unos cordeles en la parte del pecho, se habia puesto un pañuelo del mismo color para retirar el pelo de su rostro, estaba realmente hermosa y graciosa comiendo de esa manera, el rey se limito a observarla apoyándose en el marco de la puerta, sonriendo al ver sus gestos. Esta alzo la vista mientras masticaba y se quedo helada, el Rey la estaba observando, sonriendo, esta dejo el pastel rápidamente, y se levanto del taburete de madera, olvidándose limpiarse, esta llevaba un poco de fresa en la comisura de la boca, que la hacia ver como una niña pequeña.
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