Ada miraba la escena, lo estaban volviendo hacer, miradas furtivas, ella seguía captando su atención pero no era el único, a la derecha del rey un chico joven la miraba con una gran sonrisa, esta se la devolvió repitiendo el proceso que habia hecho anteriormente, siguieron sirviendo la bebida hasta el final de la mesa, las dos muchachas desaparecieron por la puerta del final de la sala que daba directamente a la cocina, dando paso a dos nuevas chicas con carros llenos de platos deliciosos.
Margaret y una chica mas preparaban y rellenaban platos, parecian agitadas así que , Eve y Rell comenzaron a ayudarle, hasta servir todos los platos.
-Gracias muchachas, hemos servido hasta el postre, no lo hubiera conseguido sin vosotras. - No hay de que, para ayudar estamos. - Rell contesto amable, la otra chica terminaba de recoger. - Tomad, deberéis tener hambre. - Margaret no puso tres platos de carne , bien echa con puré de patatas. Creían que ninguna de las tres habia comido una cosa así, se miraron entre ellas y se sentaron a comer, estaba delicioso, Margaret, sonrió complaciente, ella también, se puso a cenar, tenían al menos media hora antes de que comenzaran a retirar los platos y servir el postre que estaba ya preparado.
- Margaret, esta es Rell, es como mi hermana, somos doncellas de Ada. - Sospechaba que habías venido por eso, no creí nunca que volverías. - Pero estoy aquí, me gustaría pasar mas tiempo contigo, siempre has sido mi segunda madre. - Claro Eve, siempre estaré para ti. ¿Cómo esta tu padre? - Muy bien, no rehízo su vida, pero con vuestra ayuda conseguimos trabajar en el castillo, mi padre es ahora jardinero de allí y yo me convertí en doncella de la princesa, y ayudaba a mi padre con las flores, hemos sido felices.
- perdón que os interrumpa, me retiro, hoy hay noche de estrellas. - Margaret le tendió una pequeña bolsita de tela, con frutas, esta sonrió y la cogió con gusto. - Nos vemos en el baile. - salió por la puerta trasera de la cocina hacia el jardín.
- Has hablado con el … - Margaret le pregunto con total normalidad, Eve sabia a lo que se refería y Rell también pero se mantuvo en silencio terminándose su cena. - No, no encontré el momento pero no se si lo hare, la princesa no quiere que me acerque a el. - Eso es injusto, ella sabe lo que paso, debería dejarte hablar con el, el lo hará de todas formas, te reconoció en el primer instante, desea hablar contigo y será en cuestión de días que lo haga, al parecer vuestra princesa, tiene muchas inseguridades, si comienza a prohibir y aun no están casados, el no la querrá nunca, solo amo una vez y una enfermedad se la llevo, no la amara. - Quizá si, ella es buena. - Pero no es feliz con lo que tiene. - Rell y Eve la miró sin poder rebatirle nada. Margaret tenia razón, tenia riquezas, comida , un techo, se lo hacian todo, no tenia que trabajar en trabajos que no le gustasen por unas cuantas monedas y aun así no era feliz.
Siguieron hablando de Inglaterra, le contaron a Margaret todas las cosas que les habían pasado y que habían echo, hasta que las dos chicas entraron con los platos sucios, estas se supieron manos a la obra llenaron los carritos con los postres, estas los sirvieron y entraron de nuevo.
-Os tenéis que marchar, ya habéis ayudado bastante, salir a ver la noche de estrellas, el baile comenzara en breve.
Las chicas salieron a pasear, habia una noche preciosa.
- Margaret tiene razón Eve, ella no es feliz y no nos va a dejar se felices a nosotras, ella es caprichosa, el comentario de hoy lo a echo para humillarnos, lleva cuidado, si te ves con el y ella se entera enfurecerá. - Rell no pasara nada, si eso llega a suceder no se enterara, solo quiero darle las gracias, serán cinco minutos. - Desde que llegamos cambio su actitud, no me fio de ella. - Rell y Eve sentadas en uno de los bancos de piedra del jardín, mirando al cielo estrellado, pensaban en que seria de ellas, cuando escucharon música salir del castillo, se miraron riéndose, era la hora del baile.
Entraron al salón de baile, lo habían cambiado casi todo, la mesa ya no estaba y en su lugar una gran orquesta, en el trono el Rey junto a Ada a su lado mirando al frente, una gran mesa con copas de un liquido amarillento, decidieron probarlo, cosa que les gusto, vio a Daven avanzar hasta ellas.
- Buenas noches señoritas, ¿Os esta gustando la velada? - pregunto con amabilidad. - Exquisita, gracias. - Me preguntaba, si te encontrabas mejor. - Eve carraspeo, Rell bebió de la copa sin querer meterse en la conversación. - Si gracias por preguntar, fue una tontearía. - Entonces … ¿Me concedes este baile? - Eve se puso nerviosa, todos la verían bailar con el príncipe Daven y comenzarían las habladurías, no quería llamar la atención, pero rechazarlo seria muy descortés de su parte, así que acepto.
- Claro. - Esta miro a Rell que no habia echo nada por impedirlo. - Rell le puso caras y le sonrió.
Esta acepto su mano y se sumaron a las personas que ya bailaban, comenzó una nueva canción que debían rotar en el baile. Ivar habia visto la escena y los veía bailar con alegría y comodidad.
- ¿Me concede este baile princesa? - Ada acepto gustosa y se sumaron a la multitud, Eve se dio cuenta de este echo y vio como poco a poco cambiando de persona y llegaría hasta el y tendría que bailar junto al Rey, nerviosa, llego el momento que tenia que bailar con el, este la cogió con soltura y la movió a su antojo, se sincronizaban a la perfección, no podían dejar de mirarse a los ojos.
-Deseo hablar contigo, tenemos una charla pendiente, espero verte pronto. - esto dejo helada a Eve, recordó las palabras de Margaret, siguió bailando hasta llegar de nuevo a Daven, termino el baile y actuó como si no hubiera pasado nada, Daven intento mantener una conversación con ella, pero parecía no escucharle.