Adiós Dante Esto fue la punta del Iceberg, fue lo máximo que podría tolerarle a él. Ya no había vuelta atrás, con esto que hizo Dante acabó todo entre nosotros y no había cosa alguna que pudiera decir o hacer para enmendar lo que pasó. Toleré su drogadicción, toleré sus cambios de ánimo, su depresión, sus groserías e incluso toleré que me insultara tantas veces, pero esto era más allá de todo eso. ¿Golpes? No iba a tolerar golpes de nadie, valgo mucho como para soportar eso. No salí de la casa de mi padre huyendo de sus abusos como para tolerar los abusos de alguien más y de forma consentida. Los de mi padre los soporté porque era una niña que dependía de él y no tenía fuerzas, valentía o madurez para hacer algo al respecto, pero ahora sí la tengo y no voy a tolerarlo. Personas tan tóxica

