Un buen día, la ironía Ese día pasé la tarde entera con él. Me dijo que quería animarme y en verdad, lo logró. Pasamos la tarde entera viendo películas de terror, eso fue muy divertido, hace mucho no pasaba un día tan agradable y es irónico, que la pasara bien después de lo que me había ocurrido. Cuando ya empezaba a oscurecerse, me percaté de la hora. Debía ir a vestirme a mi apartamento y ponerme dos toneladas de maquillaje encima para que no se notaran los golpes. Estaba muy adolorida, pero debía ir a trabajar. - ¿Por qué miras tanto la hora en tu teléfono? – Preguntó Aleksander curioso mientras comía enormes cantidades de palomitas de maíz. - Debo ir a trabajar en un par de horas. - Entiendo, ¿te llevo al bar? - Mmm debo ir a mi apartamento a vestirme antes y pues, maquillarme.

