Capítulo 33
CHARLES
Lo que Axel le dijo a Vale, me sacó más de mis casillas, de por sí ya me encontraba enojado por todo el pleito entre Charlotte y Vale y ahora, Axel remata hablando así de la mujer que amo, eso no se lo iba a permitir y aunque Vale me jaló del brazo para que nos fuéramos, no me pude contener y le dije sus verdades a ese desgraciado.
—Axel, para empezar, tú no vas a hablar mal de la mujer que amo. No tienes ningún derecho de hablarle así a Vale, ella no es ningún animal y lo siento, pero si alguien debió hacer bien su trabajo, ese eres tú—manifesté enojado—tú debiste conseguir a tus extras, es tú película y tú responsabilidad y así no habría pasado nada de esto.
—Tú no sabes nada, mocoso baboso—respondió Axel—sí Valentina se supiera comportar, nada de esto habría pasado y es mejor que se larguen de mi set, nada más han venido a causar puros problemas.
—No, Axel—intervino Vale—acepta de una vez que lo que te dice Charles, es la verdad. Por no hacer bien lo que te corresponde y por enviar a Sofía a resolver tus tonterías ha pasado lo que ha pasado.
—No quiero escucharlos, fuera del set los dos—nos gritó Axel—no los quiero ver aquí.
Vale y yo, salimos del set de grabación y todo el camino al piso, por primera vez desde que empezó nuestra relación fuimos acompañados por el más absoluto de los silencios. Yo estaba muy preocupado por las repercusiones que todo esto iba a tener y porque sabía que mis padres, no les iba a gustar nada lo que había pasado entre Vale y Charlotte. Claro que mis padres nunca quisieron a Charlotte, pero ahora no sabía lo que iban a pensar del comportamiento que tuvo mi Vale. Estaba angustiado y preocupado.
—Charles, por favor dime algo mi greñudo hermoso—pidió Vale y besó mi mano—no quiero que estés enojado conmigo, sé que me excedí, pero esa desgraciada de Charlotte me dijo muchas cosas y no me pude calmar.
—Te entiendo preciosa y no pasa nada, mi princesa, al menos no conmigo—dije un poco desanimado—lo que no sé es, como lo vayan a tomar mis padres. Sabes que a ellos no les gusta andar en el ojo del huracán de los medios.
—Lo sé perfectamente y tengo miedo—admitió—te van a decir que solo te rodeas de gente demente, primero Charlotte y ahora yo.
—No, esperemos que eso no pase, Vale. Yo creo que apenas lleguemos al piso, les llamaremos a mis padres para explicarles la situación. Es mejor que sepan nuestra versión para que ellos emitan los juicios que no sean adecuados. ¿qué dices preciosa?
—Sí mi amor, me parece bien mi príncipe y no sabes lo aliviada que me siento, al saber que no estás enojado conmigo.
No podría estar enojado con Vale por lo que pasó, pero la preocupación que estaba sintiendo me estaba rebasando y para colmo, cuando Vale y yo llegamos al piso, nos encontramos con una visita inesperada, con alguien que no recordamos que iba a venir y él al vernos nos recibió encantado.
—A la hora que quieran llegar mi hermano y mi cuñada, ya saben—dijo mi hermano Arthur—lo bueno que tienen personal aquí en el piso o me hubiera quedado en la calle. Por cierto, millones de gracias por ir por mí al aeropuerto.
—Arthur, lo siento mucho—me disculpé enseguida—es que tuvimos un día complicado, pero lo sentimos de verdad. Acepta nuestras más sinceras disculpas.
—Sí, Arthur, todo esto es mi culpa—dijo Vale y abrazó a mi hermano—es que tuve un problema y eso distrajo a Charles y…
—Te felicito, cuñada y eso amerita que los invito yo a cenar a donde quieran o pedimos algo para aquí—se reía Arthur—ya vi las redes y estuvo genial lo que le hiciste a la presumida de Charlotte, felicidades Vale, alguien tenía que poner a esa desgraciada en su lugar.
No podía creer como todo le había dado la vuelta a internet en tan poco tiempo, ahora sí que, si Arthur ya sabía, seguramente mis padres también y este era el momento de pensar rápido lo que les íbamos a decir, tanto Vale como yo, pues era lógico que ellos nos iban a pedir una explicación.
—No es para felicitar eso que pasó, Arthur—dije a mi hermano—no sabes lo que nos van a decir mis papás a mí y a Vale.
—No creo que pasé nada, mejor vamos a relajarnos—respondió él muy animado—traje unos vinos de allá de Mónaco.
—Yo los iré sirviendo—se ofreció Vale—después de lo que pasó, sí necesito un trago definitivamente.
Vale se fue a ver lo de los vinos y Arthur me miraba riéndose muy divertido. Sabía que, por la mente de mi hermano, sólo pasaba la diversión. Y cómo él siempre odió a Charlotte, ahora debía estar disfrutando lo que Vale le hizo.
—Ya Charles, quita esa cara que parece que se te ha muerto alguien—dijo mi hermano—vamos a disfrutar. No me invitaron para estar con caras largas, quiero conocer todo aquí y que me presenten unas chicas de la ciudad.
—Sí te vamos a llevar mejor con Sofía, nuestra prima conoce a media ciudad—reí un poco—yo no soy muy sociable y Vale tampoco lo es.
En ese momento el timbre de mi teléfono me sacó de la plática con mi hermano y era mi madre quién llamaba. Ya veía venir el motivo, dudé si debía tomar la llamada o no, pero dadas las circunstancias, era mejor sí tomarla.
—Hola, mamá ¿cómo estás? —pregunté—Arthur ya está aquí conmigo y con Vale y avísale a papá, para que no se vaya a preocupar. Ha llegado bien.
—Hola, Charles. Qué bueno que Arthur, esté bien—dijo mamá—y gracias por avisarme que ya ha llegado, a tu hermano se le olvida que tiene padres. Desgraciadamente, no es por eso que te llamo hijo. Tu padre está furioso por lo que todo el mundo ya sabe, el problema de Vale y Charlotte y me ha pedido que te diga que le llames, que te tomes un momento para estar solo y llamarle.
—Sí eso ha estado mal, mamá—dije apenado—si papá está contigo, puedes pasarle la llamada. Ahora mismo, hablaré con él.
—Claro, le digo.
Salí del piso dejando a Arthur con Vale, para tomar la llamada de mi padre. Sabía lo que me iba a decir y solo me limité a estar callado y dejarlo que me dijera todo lo que pensaba y así lo hizo. Mi papá estaba muy enojado como era lógico y me lo dejó claro cuando me regañó. Nada podía hacer, solo esperar mi turno para poder hablar.
—Papá, Vale no tiene justificación y lo sé—admití—pero, tú mejor que nadie sabes que Charlotte nunca ha sido fácil y que es una clasista de lo peor. Por algo mamá y tú no la quisieron jamás.
—Charlotte no es una buena persona, pero esto que ha hecho Vale me deja con muchas dudas. Tú tienes que hablar con ella, todos estos problemas no pueden suceder de nuevo. Sabes que eso no es bien visto en alguien que será una futura princesa.
—Entiendo papá, hablaré con Vale y te prometo que esto no volverá a pasar—respondí—al menos, quiero que sepas que ha sido Charlotte la que causó todo este problema. Ella provocó a Vale diciéndole cosas insultantes y era obvio que ella no se iba a dejar. Ya conoces a mi chica, ella es la persona más valiente que he conocido y por eso la amo, porque se sabe defender.
—Eso no me molesta, Charles. Pero, tú más que nadie sabes que esos no son los modales que debe tener una futura princesa o nunca podrá ser aceptada como tal.