Capítulo 6

1373 Palabras
Capítulo 6 CHARLES Vale y yo, llegamos al hospital un rato después de la comida. Pero, resultó que no pudo entrar a ver a su hermana pues había tenido una crisis antes ese día. Así que Vale y yo, nos fuimos a pasear por el pueblo y me quedé sorprendido al ver una parte del mundo que yo nunca había visto de cerca. Vale, venía de un pueblo que podía pasar desapercibido y había sido una chica normal, introvertida y muy solitaria. Y lo que son las cosas, el destino y los astros cumplieron mis súplicas cuando les pedía que me concedieran conocer a la mujer de mi vida y entonces…llegó ella. —Charles, estás muy pensativo—me dijo Vale cuando nos sentamos en una banca en el centro del pueblo—¿qué tienes hermoso? —Nada, mi princesa—respondí—es que no puedo creer que finalmente, me has traído a conocer el lugar en el que naciste y creciste. Es un lugar hermoso y tiene mucho encanto. Deberías hacer una sesión para una revista mostrando de dónde vienes. —No, mi amor—respondió negando con la cabeza—no quiero que me entreviste nadie aquí. De por sí, la prensa se la pasa llamándome “la plebeya que conquistó al príncipe de Mónaco” y no quiero ser conocida por eso. Quiero que me conozcan por mi talento como modelo. —Por eso siempre te conocerán mi amor. Pero, algo debes saber que, para mí, no eres una plebeya. Eres mi princesa hermosa y te amo, ¿nos tomamos una foto? Para mandárselas a mis padres. Ellos mueren de ganas de conocer, el lugar donde nació la mujer que amo. —Sí mi amor, nos la tomamos. Nos tomamos varias fotografías juntos y se las envíe a mis padres. A ellos les encantaría este lugar, tiene encanto y magia. Ahora veo, porque mi Vale quería hacer su vida aquí, pero agradezco que la vida tuviera otros planes para ella y que llegara a mi vida cuando estaba buscando a la mujer indicada para mí. —Charles, siento mucho todo esto—se disculpó Vale—es que yo, no hubiera querido que tú estuvieras en medio de todo este drama. Yo solo quiero que pase rápido esto y pueda ver a Suzette para irnos y retomar nuestra vida como la teníamos. —No te disculpes, princesa—la abracé tiernamente—yo soy feliz estando contigo donde sea. Me encanta compartir todo a tu lado, eres una mujer maravillosa y yo, sería feliz, aunque solo estuviéramos encerrados en un lugar, te amo y sólo eso me importa. Además, tú tienes que cerrar tu ciclo aquí. —Sí, mi príncipe. A eso vine, a cerrar todo ciclo aquí—declaró—pronto todo esto será solo un recuerdo digno de borrarse. Menos, este momento contigo. Te amo, Charles. —Te amo, mi Vale. Es mejor irnos a descansar, mañana posiblemente debamos volver al hospital temprano para que veas a tu hermana. Vale y yo, volvimos a las cabañas y nos dimos un baño para después acostarnos a descansar. Yo sólo quería estar ahí para ella, así que la arrullé llenándola de besos como siempre hasta que se quedó dormida y yo, enseguida me dormí también. Estaba muy cansado. Al día siguiente por la mañana, tocaron nuestra puerta muy temprano. Vale aún dormía y yo, me apresuré a abrir la puerta para que ella no se despertara y al abrirla, me encontré con Jhonny el otro cuñado de Vale. —Hola Charles, lamento venir a importunar tan temprano—me dijo—lo que sucede es que ya se puede visitar a Suzette, me acaba de avisar Danna. Por favor, avisa a Vale ya que no dura mucho tiempo consiente y también quisiera abusar de tu confianza para pedirte un favor. —Hola Jhonny—respondí—ahora mismo le aviso a Vale para que vayamos al hospital. —Ese es el favor que necesito—me dijo—Charles, necesito que me cuides un rato a los gemelos. Si no tienes inconveniente, quisiera ser yo quién acompañe a Vale. Claro, si es posible. Además, supe por Danna y Tony que eres muy bueno con los niños. Claro que le haría el favor a Jhonny, pero todo estaba lleno de sorpresas. Ni Vale, ni yo, sabíamos que su hermana que ahora estaba agonizando era madre de unos gemelos. No me quería imaginar como se iba a poner ella al saber todo esto. Danna ciertamente le había ocultado muchas cosas. Jhonny se fue a su cabaña y yo subí a despertar a Vale, pero ella ya estaba despierta y cambiada. —Charles, ¿dónde estabas? —me preguntó—pensé que te habías ido, que ya no querías estar conmigo y que me habías dejado. Que la prensa sacaría la nota, del príncipe de Mónaco terminando con la plebeya. —Vale, tienes mucha imaginación preciosa. En dado caso, la nota sería que la hermosa modelo, deja al príncipe de Mónaco. Vino tu cuñado y me pidió un favor. Le conté todo a Vale al tiempo que me cambiaba y ella se puso justamente como temí que se pondría, tuvo uno de esos arrebatos de histeria y odio que no me gustaban para nada. Empezó a aventar las cosas del cuarto de baño, hasta que la tomé entre mis brazos y ella se calmó. Después nos sentamos en el sillón de la recámara y la senté en mis piernas, sequé sus lágrimas con mis besos y cuando la sentí más calmada, me dispuse a escuchar lo que fuera que ella me tuviera que decir. —Mi amor, Charles. Es que todo esto es demasiado para mí, no quiero saber nada de nadie, menos de los hijos de Suzette y Jhonny se pasa totalmente. Tú no tienes porqué cuidarlos. No es tu obligación y te necesito a mi lado, no aguantaré ver a esa maldita, infeliz y desgraciada. —Vale, tienes que calmarte mi princesa. Escucha, tu cuñado pasa por un mal momento y es bueno que vayas tú con él. Yo no me puedo negar a apoyar a una persona cuando lo necesita y creo que es mejor que vayas con él y cuando regreses, ya te consolaré dulcemente. —No Charles, es que no es justo—ella se volvió a poner mal—yo necesito que estés a mi lado. Llamaré a Asereth para que venga a cuidar a esos mocosos a los que yo no quiero ni ver y si no vas conmigo al hospital, entonces olvídame y regresa a Mónaco. Aún estás a tiempo de soltarme y de buscar a una princesa de verdad. Dejé que Vale llamara a Asereth y ella vino a cuidar a los hijos de Jhonny a los que Vale, no quiso ni ver. Me dolía su actitud, que no tuviera ni las ganas de conocer a sus sobrinos que no tenían la culpa de nada. Ella y yo, nos fuimos con Jhonny al hospital y todo el camino no dijimos nadie ni una sola palabra, era lo mejor. Todo estaba de lo más tenso que se podía. Llegando allá, Vale me tomó de la mano y en sus ojos estaban demasiados sentimientos reprimidos, la besé para darle calma y demostrarle mi amor y también le di un abrazo en el que le decía sin palabras que todo estaría bien. —Charles, quiero que me prometas algo mi amor—me pidió—quiero que cuando salga de aquí volvamos a la cabaña por nuestras cosas y nos vayamos. No quiero estar más en este lugar. —Será como tú quieras, mi princesa—respondí con mucho amor—tú, solo ve a hacer lo que has venido a hacer. Te amo, Vale y aquí te voy a estar esperando. Jhonny se acercó a Vale y en ese momento llegó él, Axel. Ellos dos se fueron con Jhonny a ver a la hermana de Vale y yo, permanecí sentado en la sala de espera junto con Danna y con Tony. Esperaba que mi Vale, le pudiera dar el perdón que necesitaba su hermana y ella misma para poder dejar ese pasado trágico atrás.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR