Eros y Dylan estaban por levantarse de sus asiento, pero ante ellos se presentó un grupo de chicos, junto a chicas que ya conocían; era el grupo de los hermanos Dassault; ellos siempre estaban rodeados por chicas lindas y Artemisa siempre se mantenía cerca de Eidren; ellos dos tenían un tipo de relación compleja, en el que al parecer ambos podían estar con alguien más. —¿Tú eres el número cuarenta y nueve? —preguntó Eiten de manera retórica y encaró a Dylan—. M e cuesta creer que alguien como tú haya jugado de esa forma. Desde que te quitaste el casco y ahora mismo no me das la impresión de haber conseguido todos esos puntos durante el partido. Quiero que me muestres de nuevo lo que has hecho. Eros se mudo en medio de los dos y miraba de forma severa a Eiten. —No tenemos porque mostrar

