Artemisa tenia puesta una túnica oscura semitransparente, que dejaba ver su cuerpo con levedad. Llevaba puesto un conjunto encantador conjunto de lencería de encaje con ligas: medias veladas con tirantes que estaban sujetados por su cintura con lo que parecía ser un estimulante cinturón. Y, por último, un par de zapatos altos de tacón delgada, como finas agujas. Se soltó las tiras que sujetaba la prenda y abrió la bata a los lados, revelando su espectacular cuerpo. El abdomen plano y los pechos firmes resaltaban a la mirada. Se percató de los objetos que traía Eros y se sintió emocionada; ella también tenia un juego de consoladores y dildos para su gozo personal, pero las esposas de cuera y el antifaz sin abertura, era algo nuevo que no había probado. —¿Te gusta lo que ves, Eros? —pregun

