Dolor, desolación, muerte. Sólo eso conocen, ¿acaso no merecen algo mejor? ¿Es todo lo que les espera en la vida? ¿Siempre huyendo? ¿Siempre con temor? ¿Siempre perdiendo? No, ya no más. No van a seguir soportando esa situación, porque todo tiene un límite, las cosas tienen un límite, las personas tienen uno y ellos también. No más chicos buenos. Liesse se pone de pie, su cuerpo sólo siente dolor, ira, furia, venganza... Sus lágrimas caen por sus mejillas, el cuerpo de su madre yace en el suelo sin vida, lo observa unos minutos y los sentimientos crecen avasallantes; sus bonitos ojos celestes parecen desaparecer en su mirada y efectivamente eso está sucediendo; las cuencas de sus ojos se han vuelto azules y las venas de su rostro se marcan de una manera espeluznante. Jenna retrocede algun

