Es su hermano

1855 Palabras
POV Erin —Erin, mucho gusto —trate de sonar serena, pero la verdad era que había una tormenta dentro de mí, Seth a mi lado debió notar que algo andaba mal, soltó al niño que aún estaba en sus brazos y colocó una de sus manos en mi cadera para pegarme a su cuerpo. —¿Estás bien pecas? —Cuestiono con visible preocupación en su voz, asentí a su pregunta con una leve sonrisa. —No parece estar bien —Comentó Jenny frente a nosotros— Está muy pálida, deberías llevarla al médico Seth puede que tenga un bebé allí —señaló mi abdomen con una sonrisa, la mano de Seth en mi cadera me aferro con más fuerza. –Puede que sí —aún así respondió con una sonrisa —Tal vez en unos meses tengamos otro niño corriendo por aquí —Jenny asintió con otra sonrisa, parecía sincera en cambio Alan a mi lado tomó a Jake y se alejó sin decir nada, Jenny nos dio otra sonrisa y siguió el camino de aquel desgraciado. Una punzada de tristeza volvió a invadirme al ver cómo se llevaba a mi hijo, ni siquiera pude tocarlo o darle un beso al menos, le había dado una vida, otra madre una que no era yo, al verlos lo suficientemente lejos quite las manos de Seth de mi cuerpo. —No estoy embarazada Seth —le solté algo irritada. —Lo sé, pero ella pensó que sí y no iba a sacarla de su error —la arrogancia en sus palabras me enojó un poco más, respire hondo para no explotar contra él. —Me alegra que mi malestar le cayera como anillo al dedo para tus planes. —Fue perfecto como si lo hubiera planeado, eres buena pecas —sonreí sin gracia mientras él me guiñaba un ojo. —Justo por eso me pagas, para ser buena —borró su sonrisa cínica y la reemplazó por una de seriedad. —Erin lo que dije…… La voz de Henry interrumpió lo que sea que iba a decir y lo agradecí, ahora no tenía ganas de escuchar nada, mi mente estaba tratando de enfocarse en no tomar a mi hijo y salir corriendo de este lugar o en no echarme a llorar y arremete contra Alan por haberme arruinado así. Tomó mi mano sin decir nada más, caminamos hasta el comedor donde ya el resto había tomado asiento, respire hondo al ver que lo tenía frente a mí. Alan tenía una sonrisa descarada en su cara mientras le daba de comer al niño en los brazos de su esposa, parecían ser la familia perfecta mientras yo me rompía por dentro. Mi hijo me trató como una desconocida, mientras a la mujer junto a él la miraba con mucha ternura, la abrazaba y llenaba de besos, la amargura y el dolor dentro de mí crecía con cada gesto de amor de Jake hacia la mujer que él considera su mamá. Mi vista estaba fija en la pared tras ellos tratando de ignorar la escena familiar que se desarrollaba frente a mí, no había probado bocado alguno, el nudo en mi garganta era tan intenso que hasta respirar me dolía, mis ojos picaban, ni siquiera entendía cómo es que seguía allí sentada viendo todo aquello y no reaccionar. —Erin…. Erin… —la voz de Seth en mi oído me hizo volver a la realidad —El abuelo te habla… ¿Qué sucede contigo? —Su voz salió con algo de molestia. —Lo siento Seth, pero no me siento bien —le susurré en respuesta. —Erin cariño ¿pasa algo? —Henry me preguntó de manera amable, solo pude sonreír con total falsedad y actuar como si la situación a mi lado no me afectaba. —Estoy bien Henry, solo un poco de gripe pero nada de qué preocuparse. —Entiendo, te decía que espero con ansias ver a Seth formar una familia, así como la de Jenny, Alan y Jake. Son muy unidos y estoy sumamente orgullosos de ellos —Henry empezó a alabar a la farsa que había armado su nieto, una familia a base de mi dolor y sufrimiento. —Esta familia funciona gracias a Jenny —Me tense al escuchar su voz, lo dijo con tanto orgullo que sentí náuseas —Jake jamás tendrá mejor madre que ella —me puse de pie ofuscada al escuchar eso, llamando la atención de todos, mientras Alan me observó con advertencia. La mirada de todos estaba fija en mí pero la única que me quemaba era la del pequeño niño, que me observaba con suma inocencia, no tuve el valor de decir las miles de cosas que pasaron por mi cabeza, decirlo sería destruir todo lo que le habían hecho creer estos dos años , no tenía él corazón para eso. Ella era su madre y yo solo una desconocida, dolía pensarlo pero esa era la realidad. —Pecas ¿Qué tienes? —La mano de Seth rodeo mi cintura y su voz de preocupación me hizo querer ponerme a llorar. —¿Puedes llevarme a casa? No me siento nada bien —le dije con súplica, me observó fijamente y asintió. —Nos reuniremos en otro momento, Erin no se encuentra bien, disfruten la tarde —Lo escuché despedirse, su mano se aferró más fuerte a mi cintura y me guío hasta la salida de la casa. Suspiré un poco aliviada al salir de allí, ya no creía poder controlarme y no quería armar un escándalo frente a mi bebé, noté la seriedad de Seth, guardó silencio pero sabía que estaba meditando lo sucedido. En todo el camino el silencio invadió el interior del auto, tanto que me hizo sentir incómoda, se notaba irritado. —Podrías llevarme a la casa de Marilyn —le pedí después de respirar hondo varias veces para que mi voz sonará normal. —¡No! Tenemos que hablar Erin —dijo de manera cortante. —Ahora no quiero hablar, por favor llévame a casa de Marilyn —Negó al escucharme, pero aún así hizo lo que pedí. Intenté ingresar a la casa al llegar pero él no estaba dispuesto a dejarme ir, tomó mí brazo y me detuvo, mientras yo forcejeaba para soltarme. —Erin creo que merezco una explicación. —Ya te dije que no me siento bien —quite mi brazo de su mano bastante molesta. —Eso no es cierto. Algo más pasa y quiero saber que es —exigio —No es tu asunto……Si es porque no hice lo que querías puede no pagarme —Me miró bastante ofendido. —Crees que me preocupa el maldito dinero Erin, es lo que percibes de mí —mis ojos empezaron a picar otra vez, por el tono de su voz, parecía dolido. —No quiero hablar Seth. —Estas así por Jake y el hijo que tuviste —lo observé con mucha sorpresa, tanto que no pude evitar derramar algunas lágrimas —He visto tu cicatriz Erin, es de una cesárea… ¿Dónde está tu hijo? —La pregunta rompió la barrera que me había impuesto desde que ví a Alan. Mis lágrimas empezaron a caer por cántaros, cubrí mi cara con mis manos y empecé a sollozar, de pronto sentí sus brazos rodear mi cuerpo, dándome calor y un poco de fuerza. —Lo siento no quería hacerte llorar, pero si hay algo que pueda hacer para ayudarte puedes decirlo Erin. —Gracias por traerme —Me separe de él e ingresé a la casa, cerré la puerta y me recosté en ella hasta escuchar el auto marcharse, entonces me dejé caer al suelo y lloré a gritos, como si eso pudiera aliviar el dolor dentro de mí. —¿Qué sucedió? —La voz de Marilyn me hizo levantar la cabeza, me hizo poner de pie y me ayudó a llegar a la habitación en dónde pudiéramos hablar con privacidad. —Encontré a mi hijo Marilyn —soltó un jadeo de sorpresa al escucharme. —¡Oh cariño! Es una buena noticia, después de tanto al fin pudiste dar con él —me dijo con alegría, pero yo no me sentía alegre, al contrario sentía un vacío en el pecho que me estaba ahogando —¿Por qué no pareces feliz Erin? —Alan es hermano de Seth, allí lo ví junto a mí hijo y su esposa —Tomó asiento a mi lado y suspiró con pesar —Se suponía que encontraría a un hombre con dinero y mucho poder que me ayudara a recuperar a mi bebé, pero es su hermano. Jamás le dará la espalda por mí. —De tantas personas tenía que ser justo su hermano, parece un chiste. ¿Qué harás? —No lo sé, si me alejo de Seth dejaré de ver a mi bebé y si le digo la verdad también lo pierdo. No estoy dispuesta a perderlo ahora que al fin lo encontré, creo que seguiré usando a Seth, sin decir mis verdaderos motivos —Marilyn me escuchó en silencio, analizando mis palabras. —Crees poder ocultar esa verdad sin que Seth lo noté, es tu hijo Erin y lo que ese tipo te hizo fue muy bajo, será difícil actuar como si nada. —No se que hacer Marilyn, hoy que los ví y supe que ese niño es mi hijo tuve ganas de tomarlo y sacarlo de allí e irme lejos, pero entonces pensé que para él soy una desconocida, no puedo llegar y arrebatarlo de los brazos de la mujer que él ve como su madre, no quiero lastimarlo….. Espere tanto este dia y ahora que paso tengo miedo de actuar, si lo hubieses visto, como la deba cariño, besos y la llamaba mamá con tanto amor, no tengo el corazón ni la fuerza para imponer mi presencia y dañar la estabilidad que tiene. Aquello salió en medio de lágrimas y mi voz entrecortada, de solo recordar como la llamaba mamá me rompía, desee tanto poder escuchar eso de él cuando lo encontrará y pude oírlo pero no era para mí, y eso dolía aún más, Alan me arrebató todo, y todavía se atrevió a decir que no podría tener mejor madre que ella. Lo odio más que a nadie, odio como jugo conmigo, me usó y luego me arrebató mi mayor tesoro y fue y se lo entregó a otra mujer, privandome de tantas cosas, cosas que jamás voy poder recuperar, no tengo recuerdos, ni momentos inolvidables, solo vacío y un gran rencor. —Tengo que ganarme el amor y la confianza de mi hijo y para eso debo seguir junto a Seth. No voy a perder a mi hijo otra vez Marilyn, no importa que tenga que hacer. No saldré de la vida de los Sthepman hasta llevar a mi hijo conmigo —le dije muy segura después de limpiar mis lágrimas, no era momento de llorar, ya lo hice por años, ahora tenía que actuar y luchar hasta llevarme a mi hijo lejos del hombre que le ha mentido estos años.
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