Lo que tanto busque

2100 Palabras
POV Seth —¿Aceptó el acuerdo?—me preguntó Josh, mi mejor amigo y médico familiar. —Dijo que lo pensaría, sé que aceptará es imposible que se niegue después de todo lo que ofrecí. —Le dijiste el motivo del porqué quieres una novia falsa —lo fulmine con la mirada ante aquella pregunta. —Le dije que todos creen que soy gay y mi abuelo quiere callar las habladurías —Negó en desacuerdo. —Seth no está bien, debiste decirle la verdad, si acepta ella debe estar preparada, Cuando Alan vuelva vendrá con toda la intención de arruinarte, recuerda como te frego la última vez —Tensé la mandíbula al escuchar mencionar su nombre. —Alan no tiene idea lo que pasó, no estuvo allí. Aquello fue un accidente, nunca quise que Minerva pasará por eso —apreté los puños con arrepentimiento, al recordarla. —Eso lo sé, el resto no y sí tú no le dices a esa chica, cuando Alan empiece a hablar de eso otra vez la hará asustarse como el resto. —Esperas que vaya y le diga, que sufro de ataques de ira y cambios de humor repentinos y que hace algunos años en uno de esos ataques cause que mi novia embarazada muriera, que anoche todas esas personas la miraban porque ven en ella una nueva víctima —solte exasperado, odiaba recordar eso, esa noche vive en mente cada día. Salimos de una fiesta envueltos en una discusión, perdí el control del auto y al despertar, me encontraba en el hospital y Minerva no estaba por ningún lado. El auto había caído a un acantilado y su cuerpo nunca fue recuperado. Vivo con esa culpa, ella murió y el bebé en su interior igual, por eso me cerré tanto en dejar que alguien entre en mi vida, y mientras yo me hundía en la miseria, Alan mi medio hermano se encargó que todos crean que yo estoy desquiciado y que todo lo que pasó lo hice a propósito. —Justo eso, debe saberlo. Hace más de un año que no tienes uno de esos ataques. Seth es mejor que lo sepa de tí, antes de que Alan o cualquiera le cuenten la historia a su modo una en la prácticamente hacen ver que tú lanzaste a Minerva por acantilado con tus propias manos —Pase una mano por mi cara, meditando sus palabra —Si vas a mantenerla a tu lado para todo lo que se viene es mejor que la empapes de todo. —Alan viene decidido a tomar posesión de la empresa, ya quiero ver su cara de sorpresa al ver que tengo novia y estoy por casarme. Todos sus malvados planes tendrán que aplazarse. Tenían que darme tiempo para embarazar a mi esposa y tener un hijo y luego partir todo en partes iguales todo, me importa muy poco esa fortuna, pero Alan me ha arruinado desde que recuerdo, nunca perdonó que su padre se casara con mi madre, después de divorciarse de la suya. Cuando papá murió y estableció eso en su herencia Alan protestó al instante, pero el abuelo se aferró en cumplir la última voluntad de su hijo, tomó el mando de todo hasta que nosotros estuviéramos listo para hacernos cargo. Alan después de enterarse de eso, se casó con Jenny y la embarazó todo para ser el dueño de todo. Para esas mismas fechas Minerva dijo estar embarazada y aunque todos me culpan yo se que en verdad fue un accidente, los frenos fallaron. Salimos discutiendo del lugar, pero aquello no causó que perdiera el control del auto, pero nadie estuvo dispuesto a creerme y solo lo dejé así. —¿Seth? ¿Seth? —Su llamado me hizo volver a la realidad —Al menos le dijiste tu verdadero apellido. —Odio ese apellido, lo sabes, prefiero ser Seth Wilson, a Seth Sthepman. Ese apellido solo me ha traído problemas y desdicha. —Ya no diré nada más. Espero que no tengas que arrepentirte en un futuro de no ser honesto. —Hoy te despertaste en mi contra. Porqué me arrepentiría, es solo una mujer que cobra dinero por ofrecer compañía a hombres, le voy a pagar para que haga justo eso. No tengo pensado involucrarme sentimentalmente con ella, por lo tanto no veo porque debería darle detalles explícitos de mi vida. Es solo un negocio Josh, nada más. —Si tu lo dices, sabes qué la escogiste porque te gusto. De tantas mujeres fuiste directo a ella, a mí no puedes engañarme te conozco bien —solo sonreí sin decir nada, tenía razón escogí a Erin porque me gusto, algo en ella me atrae, su actitud me encanta, no es delicada, tampoco sumisa, era capaz de reñirme y eso me gusta y mucho. —No voy a enamorarme si es lo que estás pensado. Talvez podríamos tener sexo, encuentros casuales pero de allí abrir mi corazón y dejarla entrar jamás…. Ya habían pasado tres días y Erin no se comunicaba, al parecer decidió no aceptar, me rei de mi mismo por estar impaciente esperando su llamada. Lo que vi ese día en su habitación me gustó, imposible no sentir deseo después de verla casi desnuda, esa pequeña tela que intentaba cubrir su desnudes fracaso, tuve que contenerme para no quitar aquello. La deseo debo aceptarlo desde el día que chocó conmigo, es diferente al resto, tal vez no sabe quién soy, ni lo que se dice de mí, pero la manera en que me mira y me habla, provoca cosas nada dulces en mí. Tenía pecas en su nariz y alrededor de ella, aquello le daba un toque de inocencia que me excitaba, me la había imaginado de rodillas tomando con su pequeña boca mi erecta longitud, tomar su cabello y mantenerla en esa posición hasta correrme dentro de ella y luego verla tragar cada gota. Gruñí molesto por seguir pensando en ella, tal vez debería ir a buscarla y enfrentarla por aún tenerme esperando o solo dejarlo pasar y olvidarla. Otros día más había acabado, fui por Josh listo para ir a tomar un trago, llegamos a un pequeño bar a las afueras de la ciudad, pensé que mi día terminaría tranquilo y relajado pero no al parecer estaba lejos de eso, allí estaba ella en la barra tomando y riendo con otra chica. Su cabellos cobrizo y ondulado estaba suelto, un vestido n***o adornada su cuerpo cubriendo solo lo necesario, llamando la atención de los presentes, se vía sexi pero no vulgar, parecía querer llamar la atención pero al mismo tiempo no, tome asiento con mi vista fija en ella, mientras sentía la mirada de burla de Josh quemarme. Después de varios tragos me puse de pie y me acerqué hasta ella, me incliné lo suficiente para susurrarle al oído. —Hola pecas —la sentí tensarse, un jadeo de sorpresa abandonó sus labios. —Debería asustarme Seth, eres acaso un acosador —cuestionó, mientras yo apartadas el cabello dejándome acceso a su cuello. —Tal vez, puede que mañana amanezcas atada a mi cama —aspire el olor de su piel provocando ganas de tomarla allí mismo. —¿Es una invitación o una amenaza? —Sé giro aún sentada en el taburete, su rostro quedó a centímetros del mío. —Toma la opción que más te guste pecas –roce su nariz con la mía. —Ambas son tentadoras, pero no hace falta ninguna de las dos. Como tu novia supogo que tengo acceso a tu cama —sonreí al escucharla, me gustaba así directa. —¿Firmaste el acuerdo Erin? —le cuestioné. —Esta era mi noche de despedida a la libertad…. Tú acuerdo es peor que un matrimonio. —Me gusta la exclusividad, odio tener que compartir, soy un hombre mezquino pecas —Tome su mano haciéndola pararse. —¿Dónde me llevas? —Te mostraré mi cama Erin —Mordió su labio inferior ante mi respuesta. —No puedo dejarla sola —señaló a la chica tras ella. —Ves al chico de allá ve con él, té llevará a casa —le informe de forma rápida, al igual que a Josh al pasar a su lado, no tenía tiempo de explicar nada solo quería llegar y devorar a la mujer a mi lado, que al parecer deseaba lo mismo. Media hora después estaba sentado en mi sofá y ella sobre mí, su vestido estaba en su cintura, sus senos golpeaban mi cara, mientras subía y bajaba sobre mi erección, sus movimientos eran tortuosos pero placenteros. Solo hicimos entrar y ella tomó el control de todo, me empujó contra el sofá, quitó mi camisa, al igual que mis pantalones, retiró su ropa interior y se subió sobre mí, no dijo una maldita palabra, pero tampoco hacía falta, nuestros cuerpos hablaban por sí solos. UN MES DESPUÉS POV Narrador Las cosas entre Erin y Seth parecían funcionar, el acuerdo era un éxito, Erin estaba disponible a los llamados de Seth. Lo acompañaba a casi todas partes, fingir ser su novia era un éxito, no había lugar donde fuera que los presentes no terminaron por tragarse el cuento. Las miradas y caricias de Erin eran tan intensas que muchos llegaron a sentir celos y se cuestionaban como una chica así podía estar con alguien peligroso como Seth, de esa forma era visto, nunca lo habían visto hacer algo, pero la palabra de Alan pesaba y mucho al punto de lograr que la mayoría le temiera a Seth. Aunque ambos trataban de creer que solo se mantenían cerca por el acuerdo no era cierto, se gustaban de una manera bastante intensa, la mayoría de los días que se veían terminaban en casa de Seth o el departamento que ahora era hogar de Erin dando rienda suelta sus más primitivos deseos. —Me dirás porque está tan tenso —le cuestionó al ver a Seth comportarse de manera extraña, la había llevado a conocer a su familia. —Solo enfócate en hacer lo que te pedí, lo demás no es tu asunto —Le respondió de manera grosera tomando por sorpresa a Erin que no esperaba aquello. —No se preocupe señor Wilson, nadie dudará que estoy enamorada de usted —le contestó en el mismo tono. —Lo sé, eres profesional en tu trabajo, finges muy bien —Erin lo encaró con molestia, no le agrado para nada su actitud. —Si venías con la idea de comportarte como un imbécil debiste decirme para estar preparada. —Tio Seth —la voz de un niño llamó la atención de ambos. Aquel niño corrió hasta Seth que no dudo en levantarlo y empezar a jugar con él, aquello llamó la atención de Erin que no pudo evitar ver al hombre que hasta hace unos segundos la trataba de manera grosera, ahora le sonreír al niño, aquello le calentó su corazón no pudo evitar pensar en su pequeño hijo, ahora tendría la edad del niño frente a ella más o menos. Sus ojos empezaron a picar, lágrimas amenazaban con salir al recordar cómo le arrebataron a su bebé recién nacido de sus brazos. —Jake te dije que no corras, puedes caerte —Una mujer llegó hasta ellos, algo agitada de correr tras el niño. Saludo a Seth de manera amable y fijó su vista en Erin, soltando una amplia sonrisa. —Debes ser la novia de Seth, yo soy Jenny, es un placer conocerte —Saludo con mucho entusiasmo. —Soy Erin es un gusto también — trato de sonar tranquila, mostró su mejor sonrisa mientras suprimió la tristeza dentro de ella. —Cariño ven a conocer a la novia de Seth, es hermosa —la Mujer se refirió a alguien a las espaldas de Erin, que no dudo en voltearse a ver de quién se trataba. Erin sintió que perdía la fuerzas al ver al hombre frente a ella, miles de cosas pasaron por su cabeza, la última imagen que tenía de él era dándole aquella paliza para llevarse a su pequeño bebé. El hombre la reparó y no mostró ninguna emoción, actuó como si en su vida la hubiese visto. —Un gusto soy Alan Sthepman, hermano de Seth —Soltó aquella información con la visible intención de hacerle saber a Erin con quién estaba. Ella empezó a tragar con dificultad, todo le había caído de golpe, Seth era hermano del hombre que la había lastimado tanto en el pasado. Entonces algo aún más importante la golpeó el niño en brazos de Seth era su hijo.
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