Capítulo XV - Scientia

1534 Palabras
— Bueno, te mentiría si te digo que no pensé en ello — me sorprendo diciendo, intento dar vuelta atrás a mis palabras pero él parece interesado en que siga hablando — ¿Ah sí? — pregunta — Que puedo decirte ya lo dije, Hmm supongo que todos nos preguntamos hasta que punto puede llegar una fuerte atracción s****l entre dos personas — digo y si, aquí sale mi lado psicóloga, porque no me atrevo a hablar explícita y atrevidamente — Tienes razón, y ¿Qué pasa Si te dijera que me gustaría que exploremos esos límites? — dice Maldita sea , ¿Es lo que creo o está usando mis palabras en mi contra? Podía ser menor que yo, pero j***r si tenía la valentía para decirte sin temores lo que quería, yo por otro lado solo podía imaginar lo que quiero decirle. Sin embargo mi mente me lleva a otra cosa — Para eso, no hay respuesta en palabras, lo que quieres es una charla sincera entre nuestros cuerpos ¿Verdad? — pregunto Él se pone más cómodo sobre su cama, su torso está desnudo y lleva un pantalón de chándal de esos anchos, sus brazos están hacia atrás resaltando todos los músculos de su torso. Lo está haciendo a propósito, está tratando de hipnotizarme con sus encantos físicos, lastima que eso sea lo que menos tenga efecto en mi de él, por supuesto, el chico es un bombón andante, pero, los bombones y yo somos como los dulces y yo en mi época de dieta. — Eso sería genial, pero creo que sería mejor si nos metemos de lleno y usamos también la Mente en el proceso — dice Wow, cuando habla tan refinado y como si supiera de lo que habla que se que sí, eso sí me pone, es como cuando estoy a dieta y encuentro un montón de comida rica, simplemente digo "adiós dieta, hola placer”, en definitiva, me quería lanzar sobre las carnes de este chico pero no aún, todo a su tiempo. — Me gusta como hablas — digo dándole el último bocado al chocolate, ahora sí parece que tengo energías, me levanto del sillón y me quito el albornoz, la verdad no estoy haciendo esto por mi cuenta, solo estoy haciendo lo que veo en mi mente, pero vaya que si lo estoy haciendo, Él se echa hacia atrás y yo sigo caminando hacia él. «Vaya, vaya, alguien se ha querido meter con mi lado intenso» pienso algo avergonzada, sin embargo ya estoy en este papel, subo sobre la cama con un poco de dificultad al ser está un poco más alta que el promedio, pongo una pierna a un costado de la suya y la otra al otro costado, quedando así sobre su regazo, una de sus manos sujeta mi Cintura y mientras yo pongo mis brazos alrededor de su cuello y acerco mis labios a su oído, con una sonrisa susurro —¿ Estás seguro de querer probar lo que seguiría? — digo y sin dejarle momento a respuesta acaricio su cabello corto y llevo el lóbulo de su oreja a mis labios apretando y lamiendo, siguiendo luego por la parte trasera de sus orejas y luego su cuello, la mano que ha puesto sobre mi cintura, me aprieta contra sus caderas, un escalofrío me recorre cuando siento la erección en sus pantalones. Mi único pensamiento en ese momento es “debí ponerme unas bragas más gruesas, las bragas de encaje no son mi mejor elección en momentos así”, casi pierdo mi concentración, pero mi mente sigue jugando conmigo, sigo lamiendo su cuello y me permito mecer un poco mis caderas contra las suyas, en ese momento, él parece ponerse cómodo, conmigo aún en su regazo termina por subirnos a la inmensa cama en la que duerme, su mano no abandona mi cintura y mis labios no abandonan su piel, Parece que sin duda ambos estamos disfrutando de este momento, prosigo con mis besos húmedos hasta llegar a su pecho, lamo sus pezones y y luego les doy unas mordidas, de poco en poco me atrevo a mirar su expresión y lo que noto es que está muy abrumado por mi lentitud, pero aún así parece disfrutar lo que hago, sin embargo, parece que no ha notado que todo esto es parte de mi perverso plan.... «Un momento Airyn, ¿Esa fuiste tu?» me cuestiono y negando muevo un poco mi cabello para que no se meta entre mis labios y la piel de Ayrton, llegó a la zona de su vientre y lamo hasta que... — j***r Airyn, estás torturándome ¿Lo disfrutas, no es así? — dice y se levanta, tomando mis dos manos con una de las suyas, con la otra retira mi blusa de tirantes de la pijama. Aprieto mis ojos con nervios “Debí ponerme un bra” por eso cuando es demasiado tarde, honestamente NUNCA habría imaginado que Ayrton fuese a tocar mi puerta a mitad de la noche diciendo que quería hablarme, y mucho menos me imaginé que su “hablar” fuera tener una “charla sincera de cuerpo a cuerpo y de mente a mente” nadie puede culparme no soy una chica perfecta, un complejo más a mi lista de temores, además no Soy Mss. SIEMPRE LISTA que era hace unos años atrás cuando tenía un "novio” y bueno, esto no se cómo se llamaba, pero me gustaba la idea de vivir una aventura sin ningún tipo de nombre, al menos eso me ayudaría de algún modo. Bien, ¿En Qué iba? ... Ah sí, mi blusa de tirantes cae en algún rincón de su gigantesca habitación, y cuando me doy cuenta es él quien parece querer vengarse. Porque me tiene contra el colchón de su cama, acerca su rostro a mi oído y — ¿Con que querías jugar sucio? ¿Acaso has olvidado que soy el mejor en casi todo?, en esto también lo soy — dice “Santo Dios, por hacer bien, acabo de hacer, muy, muy pero que muy mal ” pienso y en ese momento,toma uno de mis pechos en sus manos al tiempo en que muerde mis orejas y las lame, repitiendo mi proceso solo que con algo más intenso, cuando muerde mi oreja un poco más fuerte se me escapan un par de ruidos extraños y vergonzosos. “j***r, parezco un Chihuahua en celo” pienso rodando los ojos, su mano parece abandonar mi pecho,porque cuando abro los ojos su boca es la que ha ocupado el lugar que la mano dejo vacío. —Aaah, Aaah, Yo, Ay... — me quedo a medias cuando le da un mordisco mezclado con succión a mi pezón, lo que ocurre es que él se levanta me mira y con una sonrisa de “se que esto te gusta” pregunta — ¿Te gusta esto, no es así? Suspiro agitada — Ahm, no, no me gusta — digo y su mirada se vuelve gélida, “parece que debí haber hablado más rápido, pero estoy agitada” — Esto, me, me encanta — digo mientras un leve escalofrío recorre mi cuerpo La sonrisa segura vuelve a su rostro y esta vez, regresa a lo que estaba haciendo acompañándolo de un movimiento extra, su mano sujeta el resorte de mi Pantalón corto del pijama, su mano va dentro de él y mis ojos se abren de par en par. Esta vez en lugar d reprocharme, mi yo interna parece satisfecha. Mi coño esta suave y bien cuidado, ¿Quién lo diría? los buenos hábitos SIEMPRE recompensan, las puntas de sus dedos se sienten rugosas cuando toca mi clítoris y la humedad en mis labios aumenta, gemidos siguen saliendo de mis labios mientras intento tragarme el nudo de ansiedad que está en mi garganta, entonces siento uno de sus dedos partir mis labios y explorar mi interior, lo que hace que me pare de golpe sujetando su mano en el lugar — ¡Espera! — digo agitada digo mientras intento no expresar el gemido que quema mi boca. Su rostro explora el mío y con una sonrisa de medio lado, sin quitar su mano del interior de mi pantalón corto — ¡Está bien! — dice “Pero que vergüenza” me reprocho, la verdad es que me desconocía, no había tenido este tipo de reacciones antes y aunque aún no podía decir que fuera mi deseado orgasmo natural, lo que ya empezaba a sentir en verdad me gustaba y a la vez me aterraba, surgieron los deseos de llamar a mi doctor para decirle que si Llegara tener este tipo de sensaciones podía generar algún tipo de efectos secundarios en mi condición. De por sí el doctor en repetidas veces expreso que yo, este cuerpito pequeño e inexperto, con muchos complejos "Eres una máquina s****l” j***r, si era una máquina s****l sin sentir nada, como seria sintiendo algo, ahora mismo me gustan a mucho lo que solo su mano me estaba haciendo sentir allí abajo y la manera en la que estaba usando su boca sobre mi vientre me estaba causando estragos en los nervios.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR