«¡Maldición! ¿Podía dejar de estar tan caliente alguna vez en mi vida?» me cuestiono “ Cariño, has estado en inactividad 4 años de tu vida, supéralo y déjate sentir” dice el otro yo que parece
tan loco como yo ante las atenciones de la boca y las manos de Ayrton.
Quería decirle que parará y se detuviera, de hecho, se había detenido, pero al ver que yo seguía allí, él siguió en su labor, suena raro pero j***r si no era el mejor en esto no sabría quien lo era.
Me tomo un Respiro, la verdad no voy a decirle lo que tiene mi cuerpo solo quiero decirle que ...
— Espera, espera por favor, Ayrton, ¿No quieres que haga algo por ti? — pregunto algo agitada retirando su mano de mi pantalón corto y dando un par de vueltas en su habitación.
— Puedes tocarme si quieres, pero estoy bien así — dice y yo empiezo a lloriquear.
— Ah, esto es tan injusto — digo, y él me mira sin comprender como asustado — Estoy pensando tantas cosas cachondas pero no puedo decirlas — digo frustrada y él se acerca a mi con una sonrisa, pasa una mano por detrás de mi y me aprieta el culo
— ¿Te han dicho alguna vez que eres muy interesante? — dice y yo lo miro extrañada a la vez que doy un respingo
Espera, ¿Yo? La cuerpo de niña, con más imaginación que experiencia ¿Interesante?
Su risa me da tiempo para respirar y recuperar algo más de mi aliento, y de verdad, lo agradezco, su ritmo me gusta pero aún no lo llevo del todo, si, me gusta la velocidad, la potencia y la resistencia en las cosas, pero hasta ahora mi experiencia no me daba mucho de lo que me gustaba.
— ¿Interesante yo? — le cuestiono
—Si, NUNCA había escuchado de una chica tan honesta en este tipo de situaciones, usualmente solo se dejan llevar, pero tú no fallaste lo que había en tu mente — dice
— NO soy como las demás, así como tú no eres como los otros, NO me gusta que me comparen, pero gracias por pensar que soy interesante — digo
— No pretendo compararte, es solo que eres realmente atractiva, cualquiera podría decir que no eres la chica más hermosa pero tienes algún tipo de no sé qué que hace que uno quiera acercarse — dice
— ¿Un no sé qué? — pregunto y el asiente y luego me cae el peso de la situación, la verdad lo estaba pasando bien y ahora lo he vuelto a dejar en CONTINUARÁ — Lo siento — digo luego de un silencio de su parte
— ¿Por qué te disculpas? — pregunta
— j***r, quería que siguieras y saber en qué terminaba pero no pude con mi frustración — digo haciéndolo reír otra vez
— Lo siento, de verdad, de verdad Eres muy interesante — dice y levantándose de la cama, toma mi camisa abandonada en algún rincón de la habitación y junto con la caja de golosinas me la ofrece — Toma, ya empieza a hacer frío — dice y comienzo a bajarme de la cama, pero me detiene.
— ¡No creerás que puedes regresar a tu habitación! — dice con un toque divertido — Magda puede subir en cualquier momento a hacer sus rondas — añade y entonces levanta el edredón de la cama
— Ahm, no creo que sea lo más correcto — digo
— A que viene eso — dice
— Bueno, SIEMPRE he escuchado que no metes a cualquiera en tu cama — digo
— ¿No me digas que te consideras Cualquiera? — pregunta
Abro mis ojos sorprendida — Nop, no es lo que pretendía decir, quiero decir que, debes dormir en tu cama con alguien a quien consideres especial — digo encogiéndome de hombros
Él hace lo mismo — Pues lo entiendo, eres especialmente interesante, así que sube, no me gustan los no como respuesta — dice y si de huir se trata no es que tenga mucha oportunidad, o me las veo con él o con Magda y no creo que a Magda le haga mucha gracia verme salir de la habitación del joven señorito.
— ¿Sabes que? tienes razón, soy jodida e interesantemente especial? Aunque esa palabra no exista —digo y él sonríe un poco abrumado.
«Debe pensar algo como ¡Coño, esta chica está loca! »
— Bien, tienes razón, no te discutiré, ahora sube a la jodida cama — dice y yo obedezco, él sube a mis espaldas y apaga la luz de la habitación.
Respiro sintiéndome un poco contrariada al sentir su calor en mi espalda, a decir verdad, esto es lo más especial que un chico ha hecho por mí, sí, Tuve relaciones en el pasado, pero acababa el momento y cada uno a su lugar, tal vez Ayrton solo lo hacía para protegerme de la regañina de Magda, pero quería agradecerle por no hacerme ir luego de aquello.
— Oye, Ayrton ¿Te dormiste? — pregunto
— No, aún sigo despierto — dice
— Gracias — digo
— Hmm ¿Qué te diré? No hay de qué, ¿Puedo abrazarte? — pregunta.
— Está Bien, no hay lío en ello — digo, él me abraza y vaya si me siento pequeña pero segura allí, es cálido y reconfortante, creo que este chico es realmente protector, eso es lindo, pienso y con esos pensamientos me quedo dormida.
La mañana llega más pronto de lo esperado, mi almohada humana llamada Ayrton, ya no está y siento un puñetazo sicológico en mi estómago.
¿Había ido muy rápido? ¿Había Sido un reto muy fácil para él? j***r esto era mi culpa, había cedido muy pronto a sus palabras y ahora estaba en la estacada.
En el lado donde él durmió, yace una nota, supongo que esta escrita de su puño y letra.
“Airyn
Lamento mucho haberme ido sin decirte nada, no quise despertarte parecidas muy cómoda, ha decir verdad, fue genial poder conocerte un poco más, pero mi partida es algo que no puedo retrasar, sabes que estoy por graduarme y es la etapa culmine de mis estudios, gracias por la aventura, fue emocionante y me lleno de energías para lo que queda de mis clases, por cierto, no me quedé porque no puedo distraerme y siendo honesto sería complicado el no hacerlo si estás alrededor.
PD : las despedidas fortalecen el deseo, no sé que más decirte, no se me da mucho hablar en escritos, bien, NO me olvides”