Amistad

638 Palabras
Las semanas pasaron rápidamente, y Axel y yo pasábamos nuestro tiempo de break conversando, mucho de esos temas eran personales, me había contado que cambio de colegio debido a que sus padres se habían separado, su mamá se fue de su casa y su hermano mayor y él se quedaron viviendo con su papá, èl sentía la ausencia de su madre, pero trataba de lidiarlo solo, yo escuchaba atentamente sus problemas, trataba de apoyarlo y ser una persona confiable para él, yo algunas veces también le contaba algunas cosas; y èl me escuchaba.y me aconsejaba, esta vez, por primera vez, tenía un amigo, tenía a alguien de mi lado, alguien que no me insultaba, que me escuchaba y se preocupaba por mí. Hasta que…. Se acercaban mi peor pesadilla, esta vez, Paola, una chica de cabello castaño claro, test blanca, labios rosados gruesos y de rostro bonito, usaba un tono de maquillaje suave, usaba gloss rosado en los labios, delineador n***o y sutilmente un poco de sombras de color rosa sobre sus párpados, ella era chica muy bonita, le gustaba a muchos chicos del colegio, y Axel no fue la excepción. Paola se acercó y puso sus manos en su brazo, me hice a un lado debido a que me empujó con su cuerpo, sentí que solo debía irme, yo no era competencia ante ella, sin decir ni una palabra, atiné a retirarme y regresar a mi salón. Yo no era el tipo de chica q le gustase coser el dobladillo de la falda escolar para mostrar parte de mis piernas, ni a maquillarme para resaltar mi rostro, sentía que no tenía la edad adecuada para centrarme ello. Dejé de pensar en Axel y Paola, me deprimía saber que estaban conversando a solas, y que a èl cómo a muchos, también gustaba de ella, pero era inevitable, ella era una chica hermosa, cómo iba èl a perder la oportunidad de intentar algo con ella. Cuando el cuarteto de brujas regresó al aula, se comenzaron a reír, Paola se acercó a mi escritorio y me dijo despectivamente: Que hacías conversando con Axel? De qué hablaban?, reposé mi espalda hacia la silla y respondí fríamente: no es tu asunto; ella respondió molesta: es mi asunto, por qué ahora es mi enamorado, sentí un frío recorriendo mi cuerpo, mi corazón se aceleraba, no podía creerlo, ello… estaban saliendo. Respiré hondo y mantuve la calma, respondí nuevamente con frialdad, tus asuntos personales no me interesan, si èl es o no uno de los muchos en tu lista de colección, pues es por qué èl lo quiere así, nosotros solo somos amigos, y nuestras conversaciones son privadas, a menos que èl te las cuente, por mi parte, nunca sabrás de que hablamos, Paola frunció las cejas muy molesta, pateo mi escritorio y me dio la espalda, pero segundos después se detuvo y volteo a mirarme, era notorio que estaba muy enojada, y me dijo, tú eres solo alguien con quien habla por qué te tiene pena, pero èl no te considera nadie importante; esta vez no permitiría que me haga sentir cómo una invisible, me paré y camine hacia ella, la mire directamente y respondí: si eso crees, está bien para mí, y salí del aula. La tarde pasó lentamente, al sonar la campana de la salida, lo único en lo que pensaba era en que quería irme, necesitaba irme… Al salir del salón, Axel me saludó sonriendo cómo siempre, estaba parado frente a la puerta de mi aula esperándola a ella, a Paola, sonreí de lado y me fui, sentí q mi corazón se rompía en miles de pedazos, pero la verdad es que nunca senti que tuviera oportunidad, me consolé a mi misma diciéndome que todo estará bien, me conformaba con su amistad, era lo único que podría tener, hasta ahora…
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR