Embarazo sorpresa

1745 Palabras

ELENA —¡Elena, háblame, por favor!—, suplicó Adrián mientras me seguía por el pasillo de la escuela. Lo ignoré de nuevo, como había estado haciendo durante la última semana, y seguí caminando, pero acelerando un poco el paso. Por el rabillo del ojo lo vi corriendo a mi lado, pero no pude mirarlo. Durante la última semana, lo único que ha hecho ha sido enviarme mensajes de texto, llamarme por teléfono e incluso se atrevió a venir a mi casa, a pesar de que sabía que a mi padre y a Nicolás no les gustaría nada. En el colegio, me ha llamado una atención que no quería en absoluto. Casi todo el mundo me ha preguntado por qué lo ignoraba y lo “mala” que era. Ya es bastante malo que la gente empiece a notar mi ligero sobrepeso y susurre cosas como “¡no estará engordando!” y “Vaya, ha engordado”

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR