Y el resto de la noche Priscille volvió a tener, por segunda ocasión desde que llegó, ese merecido descanso, el sueño la venció tan pronto pegó su cabeza a la almohada dejándola caer en un estado casi inconsciente de el que ni siquiera el menor ruido pudo sacarla como solía ocurrir, fue hasta que la tenue luz se coló en medio de las persianas que sus ojos comenzaron a abrirse para distinguir el sitio donde había dormido
Pero no se levantó de inmediato, en cambio se acurrucó más con las suaves cobijas disfrutando ese momento en el que los gritos, los empujones o las malas palabras para obligarla a salir de la cama, no existían y con toda la calma se estiró tranquilamente, no podía negar que aún se sentía un poco preocupada porque esto terminara tarde o temprano, estaba muy consciente de que Michael no iba a desistir pero ya no se sentía tan desprotegida y de alguna manera empezaba a pensar cómo podría enfrentarlo si llegaba ese día.
Sin embargo, hoy no sería ese día y aún debía trabajar así que se levantó de la cama, arregló la recámara, volvió a ponerse el vestido que usó la noche anterior y salió con toda la intención de dirigirse a la casa de huéspedes pero en el camino quedó claro que Jacques no se había levantado y que el servicio no había llegado y al cruzar por la cocina se detuvo considerado una idea por un instante.
Tal vez era mucho atrevimiento de su parte pero Jacques había sido tan amable y caballeroso que al menos podía corresponder de alguna manera así que ya que no podía, ni deseaba, eludir el compromiso que tenía para hoy por la tarde, creía que el pago debía ser mayor, por lo que de inmediato se dispuso a preparar café y al menos un plato de frutas, de ese modo su amable anfitrión tendría algo que desayunar en cuanto se levantara.
Priscille sirvió todo y lo dejó sobre la mesa con una nota que contenía un simple "Gracias" y una rama de lavanda sobre ella, era algo divertido pensar como solo ellos dos podían compartir algo tan insignificante pero que sin duda sería un hermoso recuerdo para siempre.
La mujer suspiro al ver esa ramita tan fresca y sin poder evitarlo una gran sonrisa se instaló en su rostro mientras se retiraba de la casa hacía donde ella habitaba, al otro lado del jardín ya todos estaban levantados y parecían bastante animados, en realidad los encontró a todos sus compañeros de casa reunidos en la sala mientras sostenían una tablet y leian una noticia en voz alta.
- Bree!!- gritó una mujer mientras corria a su encuentro- es cierto?!......es verdad lo que ocurrió anoche?!- Priscille se quedó muda pues de inmediato asumió que ya se habían enterado del desagradable incidente y lo que menos deseaba escuchar eran cuestionamientos o reproches al respecto, si eso había causado problemas para la campaña.
Por lo que no hizo más que guardar silencio pero todas las miradas se clavaron en ella a la espera de la respuesta que no tenía intención de dar.
- Conseguimos el apoyo de Inès, si o no?!- preguntó un hombre que la miró fijamente con el ceño fruncido.
- De qué hablan?!- indagó Priscille bastante confundida respecto a qué, con exactitud, deseaban saber.
- Qué si esto es verdad!!!- la mujer de nuevo se hizo presente acercando la tablet con la noticia.
Priscille la tomó de inmediato para leer con más calma lo que decía la noticia, y efectivamente, tan solo las primeras líneas dejaban en claro que Inès Gaouthier había anunciado oficialmente su apoyo a Jaques, y la fotografía de ambos terminaba por despejar cualquier duda.
- Lo conseguimos?!- preguntó otro hombre joven que la miraba con esperanza.
Priscille no sabía que responder, ella también acababa de enterarse de la noticia y para ser honesta, estaba igual de sorprendida pues creyó que después del lamentable desaguisado que provocó en su casa, lo que menos querría la mujer era verlos, así que esto sin duda era un gran calmante para ella.
- Al parecer lo hicimos!!!- respondió mirando ligeramente hacia la casa de donde venía, feliz por saber que Jacques no perdió esto por su culpa.
- Aughhhhh!!!- gritaron sus acompañantes juntándose para celebrar entre gritos de alegría y brincos.
Y aunque a Priscille podría parecerle un tanto exagerado, ella no sabía que esto era algo que habían buscado desde que inicio la campaña y al tardar en conseguirlo los había preocupado así que dicho festejo era, no solo necesario, sino también justo.
Pero ella solo se limitó a observarlos con una sonrisa en los labios, no se acercó a festejar con el grupo pero si estaba feliz porque no todo se había perdido y hasta satisfecha de saber que había ayudado a Jacques.
Sus compañeros siguieron ahi vitoreando y haciendo extraños movimientos mientras ella se retiraba tranquilamente, y aunque Priscille no se dió cuenta su cuerpo ya no estaba encorvado, ni sus pasos eran sigilosos si bien no podía decir que caminaba con total seguridad si existía un leve cambio.
Así que se preparó para empezar su día laboral y en cuanto ingreso a la casa de campaña las felicitaciones no se hicieron esperar, toda persona que se cruzó en su camino la felicitó o le agradeció el logro, Priscille no estaba muy segura que debía ser de ese modo, después de todo, seguramente Jacques tenía más mérito y a pesar de eso todos parecían ignorar ese hecho.
En realidad apenas y sonreía, obviamente no era algo a lo que estuviera acostumbrada y al principio le dió algo de vergüenza y hasta consideró necesario aclarar la situación, pero conforme pasaba el tiempo empezó a creer que quizás su charla con Inès y sobre todo su diligencia pudieron ser claves.
- Cuéntamelo todo!!!- de nuevo era interceptada por una ansiosa Lindsey que la arrinconó a penas llegó a la entrada de la oficina donde estaba su estación.
Ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar cuando la joven comenzó a arrastrarla hacia su privado en dónde también ya estaba Casey, Priscille fue obligada a sentarse en el sofá mientras que las otras dos mujeres lo hicieron en un par de sillas y la veían fijamente con clara expectación.
- Y?!- preguntó Lindsey al ver que Priscille no hacía más que llevar su vista de una a otra- qué ocurrió?!- pero ella no sabía a qué se refería con exactitud y esperaba que su cuestionamiento no tuviera nada que ver con aquel penoso incidente del que, por supuesto, no tenía intención de mencionar.
- Nada.....solo acudimos al evento y Jacques departió con los invitados...... y el resto creo que ya lo saben- era lo unico que podía decir sin entrar en pormenores.
- Noooo!!!- exclamó Lindsey molesta- no sobre eso sino sobre Jacques, la fiesta, los invitados.......las negociaciones y.........la nieta de Inès- esto ultimo lo cuestionó con mucha emoción.
- Qué?!- preguntó Priscille bastante confundida, pues en realidad no tenía idea de lo que hablaban.
- Qué ocurrió entre Jacques y Juliette Gaouthier?
Pero de nuevo Priscille solo pudo expresar su confusión con un gesto mirándolas mientras esperaba un poco más de información.
- No sabes que pasó?!- Lindsey se mostró bastante desilusionada al notar la poca información que podian compartirle.
- No sabe que pasó- repuso Casey con mucha seguridad y algo de resignación de que aquí no obtendria el anhelado chisme.
Ambas chicas se miraron entre si y después miraron a Priscille que seguía sin comprender absolutamente nada, así que Lindsey se vió obligada a sacar la tablet para enseñarle los rumores que ya comenzaban a circular sobre la nieta de Inès.
La confundida mujer tomó de inmediato el dispositivo y con algo de incomodidad comenzó a leer las noticias y a ver las fotografías en dónde Jacques aparecía en compañía de ambas mujeres, era evidente por la ropa y la ambientacion que esto fue de anoche aunque ella no sabía a qué hora ni cómo ocurrió, probablemente fue en el lapso que él se marchó y sucedió aquel percance pero fuera de sospechas, no tenía nada más que decir.
- Lo lamento- sentenció regresandoles la tablet.
- Entonces.....no sabes si los rumores sobre una posible relación son ciertos?!- cuestionó Casey dejando que Lindsey siguiera con sus pucheros de desilusión.
- No.....en realidad poco estuvimos en la fiesta.
- Y tampoco sabes que ocurrió con los sindicatos de limpia y recolección?!- de nuevo Casey pues esa si era una noticia importante.
- Ocurrió algo?!
Casey suspiro mientras le arrebataba la tablet a Lindsey para mostrarle que aquellos hombres con quienes tuvo la desgracia de interactuar no eran otros más que los jefes de dichos sindicatos y en la noticia que le mostraron a Priscille quedaba claro que su apoyo estaba con el otro candidato.
En este punto no supo qué pensar respecto a como tomaría Jacques esta noticia, así que preocupada por lo que eso podría significarle se levantó de inmediato y se dirigió a la oficina del hombre llevando consigo la tablet y dejando completamente desencajadas a las chicas que solo la siguieron con la mirada.
Priscille iba tan absorta leyendo los pormenores de la alianza de esos sujetos que sin siquiera anunciarse entró directamente a la oficina sin percatarse que Jacques estaba reunido con Gabrielle, quienes desde luego se habían despertado con la noticia.
- Leiste lo que paso con esos hombres?!- cuestionó a penas se detuvo frente al escritorio del hombre y hasta ese instante levantó la vista, topandose con un par de rostros desencajados por la intromisión aunque el de Jacques parecía más bien divertido.
- Si.....si.....ya lo leimos!!- repuso el hombre con una alegre sonrisa en el rostro.
- Hay algo que podamos hacer al respecto?!- cuestionó ignorando la inquisitiva mirada de Gabrielle.
- No hay nada que podamos hacer y si lo hubiera......no lo haría, no pienso ni quiero relacionarme con esa clase de tipos.
- Pero es algo que has estado buscando....y no es justo!!!- aunque el tono de voz de Priscille denotaba más preocupación por Jacques que por lo esto pudiese significar.
Y ante eso Gabrielle la observó con cierta sospecha, no sabía si todo lo que había ocurrido desde la llegada de esta mujer y el atento comportamiento de Jacques hacia ella eran lo que la tenía sospechando en cada momento o si en realidad estos dos se traían algo que debía saber.
- Por eso no te preocupes......el apoyo de Inès lo cambio todo y eso es más que suficiente por ahora- respondió el hombre con una extraña y apenas perceptible ternura que hizo que Gabrielle volteara sus ojos hacia él, pero si con Priscille la situación era inestable con el hombre era un tema difícil de tratar pues siempre se salía por la tangente, por lo que lo único que debía hacer era observar y esperar a tener que intervenir- y todo gracias a ti.
- No creo que haya sido gracias a mi.
- Por supuesto que si, Inès dijo que eras una mujer muy educada, culta, inteligente, con modales y atenta........
- Juh......no creo que dijera eso- repuso bastante convencida, pues para Priscille recibir cualquier clase de halago era imposible, no cuando hace años lo único que escuchaba era lo tonta e inútil que era, así que se inclinó a pensar que eso era solo un cumplido de Jacques para no hacerla sentir tan culpable por lo ocurrido con esos tipejos..
- En realidad si lo dijo- repitió el hombre al notar como el semblante de Priscille se contrajo con cierta tristeza y decepción- no es cierto?!- le cuestionó a Gabrielle quien se había limitado a observar a la pareja.
- Si.....de hecho lo dijo, además mencionó que eras muy hermosa- apunto Gabrielle
Priscille los miro a ambos bastante descolocada pero era inconcebible que alguien dijera algo semejante sobre ella y mucho menos alguien como Inès, quien parecía la imagen de la dama perfecta, en su mente todavía había una extraña sensación de que seguramente se estaban burlando o quizás creían que era divertido hacerle una broma tan desagradable, pero en su semblante no había nada que delatara si eso era posible.
- Aparentemente no nos cree!- Jacques fingió susurrar, inclinándose hacia Gabrielle.
Y Priscille de nuevo clavó sus consternados ojos en él, mientras consideraba seriamente si seria posible que alguien pensara eso.
- En realidad la impresionaste lo suficiente para que te invitara a la fiesta- habló Jacques con más seriedad al notar que su tono juguetón no estaba ayudando a que ella se convenciera, lo cual era bastante intrigante, después de todo no era una jovencita que necesitaba reafirmación- a pesar de lo que aparenta y de lo que pienses sobre ella es una mujer bastante elitista......no recibe a cualquiera!!
Y Gabrielle reafirmó esas palabras con un claro asentimiento de cabeza, lo que convenció a Priscille de que las palabras de Jacques eran genuinas aunque no pudiera creerlas, había honestidad.
- Y esas maravillosas cualidades te dieron su apoyo?!- increpo Priscille con sarcasmo al considerarlas absurdas.
- Por supuesto que si.........Inès dijo que si alguien como tú estaba en mi equipo era porque sin duda sabía hacer las cosas!!- exclamó con mucho ánimo.
Priscille se limitó a fruncir la boca, creer que era una mujer con tan excepcionales cualidades le era risible pero tan solo pensar que ella obtuvo un logro tan inigualable, era ya simplemente inaudito, y ante el hecho de no saber como responder, salió de la misma forma que como entro, de improviso y sin tiempo para que sus acompañantes reaccionaran, lo que causó risa en Jacques que no podía ya negar el encanto que esa extraña había lanzado sobre él.
Aunque el resto del día continuó recibiendo innumerables muestras de celebración por parte de todos los miembros del equipo de campaña, Priscille seguía sin creer que fuese posible, sin importar que hubiesen llegado hasta aquellas personas del círculo más cercano a Jacques, seguía sin confiar abiertamente, a pesar de la obvia sensación de orgullo que le generaban, de algún modo trataba de convencerse que era solo una charada.
Sin embargo, pensó que por la noche, durante la cena que tenía pactada, hablaría con calma al respecto, esperando que Jacques pudiera ser un poco más serio y revelarle la verdad, así que en cuanto terminó su día, se dirigió de inmediato a la casa principal, tenía que aprovechar el breve instante en que la residencia se encontraba abierta para colarse sin que nadie la viera y evitar los innegables cuestionamientos que le harían, no era muy correcto que empezarán a creer que esta reunión tenía otros motivos.
Y si algo le había dejado su historia con Michael era lo sigilosa que podía ser, por lo que aguardo la oportunidad y cuando se percató que el flujo de personas iba disminuyendo se coló al interior, vigilando y asegurándose que nadie la viera, rápidamente puso manos a la obra pues no había más tiempo que perder sobre todo porque la pizza no era algo sencillo y quería que todo estuviera tan perfectamente dispuesto como Jacques lo hizo la noche anterior.
En medio de la cocina, Priscille parecía la dueña del lugar, moviéndose tan naturalmente que nadie creería que era la primera vez que cocinaba aquí, incluso estaba tan concentrada que ignoró por completo la presencia que llevaba largo rato observándola, Jacques había llegado hace menos de 15 minutos, atraído por el exquisito aroma que arribaba hasta el jardín trasero, quedando completamente embelesado por la hermosa escena.
En realidad él tenía que admitir que creyó que Priscille no cumpliría con su palabra, pensó que de algún modo terminaría excusándose así que resultó todo un descubrimiento para el hombre cuando el apetecible aroma y los sonoros ruidos de trastes lo llamaron a descubrir a su visitante.
Incluso había entrado al lugar con cierta resistencia al sospechar que era su imaginación o tal vez un intruso, pero al verla ahí simplemente no pudo quedar más fascinado con lo hábil que se veía, pero más que nada, con lo elegante que parecía comportarse, todos sus movimientos eran tan finos y precisos que Jacques supo que Inès tenía razón al dedicarle tan hermosas cualidades y aún así probablemente se quedó corta, claro, ante los embelesados ojos del hombre.
- Hey.....hey....hey!!!- Jacques notó una tímida mano que se movía a la distancia tratando de llamar su atención, obligándolo a concentrarse y volver a la realidad.
- Hum- el hombre carraspeó al darse cuenta que Priscille era quien lo estaba llamando, avergonzandose un poco porque probablemente parecía un idiota.
Pero recomponerse para Jacques no era un problema, rápidamente dejó su maletín sobre el sofá, su teléfono lo guardo en el bolsillo de su pantalón y se desabrochó los dos primeros botones de la camisa, para después dirigirse hacia la cocina donde Priscille continuaba con su tarea.
Y sin decir palabra se sentó frente a la isla de mármol y madera dónde el queso mozzarella, el salami picante, las aceitunas negras y el tomate cherry aguardaban a ser colocados en la exquisita pizza Diávola y mientras Priscille terminaba de cortar los últimos tomates, creyendola distraida, Jacques robó un pequeño y solitario salami que se quedó en la orilla del plato; desgraciadamente para él, la mujer no estaba tan absorta y en un incomprensible acto, le soltó una pequeña palmada en el dorso de la mano al ladrón.
Sin embargo, Priscille reaccionó de inmediato en lo que había hecho y de nuevo todos los fantasmas se agolparon en su memoria, la pobre mujer soltó el cuchillo de golpe provocando un sonoro ruido cuando se estrelló contra el mármol e instintivamente dió un paso atrás mientras trataba de evitar el contacto con el rostro de Jacques.
Su cuerpo tampoco pudo evitar reaccionar, el sudor comenzó a hacerse palpable en sus manos en tanto un ligero temblor comenzaba a crecer por todo su ser a la espera de aquel inminente primer golpe pero la expectativa era agonizante y al no sentir el impacto se atrevió a levantar sutilmente la mirada, descubriendo que Jacques la observaba bastante confundido.
- Estás bien?!- cuestionó un poco contrariado por la innecesaria reacción.
Priscille no respondió nada, seguía muy nerviosa para emitir el menor sonido por lo que se limitó a mirarlo de reojo, aunque él no cambió de posición sus gestos si lo hacían, de algún modo intentaba procesar lo que acababa de pasar en tanto la interrogante de quién era realmente la mujer frente a él, y fue justo ese gesto lo que provocó que ella buscara recomponerse, no estaba lista para dar explicaciones y no deseaba seguir dando lastima.
Así que fingiendo una sonrisa, caminó lentamente de regreso a la isla para continuar con la comida, Jacques se limitó a observarla, sin duda, tenía muchas preguntas respecto a su comportamiento aunque era evidente que Priscille no iba a darle respuestas por lo que solamente levantó las manos por arriba de su cabeza en señal de paz, riéndose por el inocente golpe que le dieron y caminando hacia atrás con la mirada agachada, alejándose del aparente peligro esperando quitarle un poco de peso al momento.
Después de eso el hombre se dedicó a preparar la mesa, incluso bajó a la cava por un vino para acompañar la deliciosa pizza cuyo aroma comenzaba a torturarlo por la angustiosa espera, no sabía cuánto tiempo ya había pasado pero él creía que estaba demorando más de lo humanamente correcto, y mientras abría el vino Priscille le aviso que todo estaba listo, obligándolo a correr ansiosamente hacia el comedor para sentarse como un niño pequeño.
Y ella no hacía más que asombrarse por las reacciones que Jacques tenía haciéndola sentir absurdamente cómoda a su lado, pero ya había sido suficiente martirio para él así que de inmediato corto la pizza, sirviendole un gran trozo que arrastró el derretido queso hasta su plato, y tanta era su ansia que ni siquiera espero a que se enfriara un poco y tan pronto Priscille dejo caer la rebanada, la tomó para degustar su exquisito sabor.
- Uhummmmm!!!- exclamó dandole los primeros mordiscos- deliciosa!!!!- repuso con los ojos cerrados dejándose transportar por los sabores que danzaban en su boca.
- Te gustó?!- preguntó, tal vez absurdamente para cualquiera que la escuchara, sin embargo, Priscille no estaba muy acostumbrada a recibir elogios por nada de lo que hacía y mucho menos por su comida pues Michael siempre la comparaba con aquella que Hilda hacía, diciendo que apenas podía llamarlo vomito.
- Ujum.....esta..ahh.... deliciosa!!- repitió en medio de sus exhalaciones por lo caliente que estaba.
Priscille sonrió al ver que ni siquiera el obvio calor lo detenía en seguir engullendo como un troglodita.
- Tenías....ahh.... razón.....el....ahh....el eneldo.....le da....ahhh.....un sabor diferente- y mientras esa amable respuesta era emitida Jacques tomó otro trozo de pizza aunque aún tenía un poco en su plato.
- Adelante......hay más en el horno!- indicó Priscille dando los primeros mordiscos a su rebanada.
Jacques la miró de reojo y a primera vista parecía reprocharle su obvio comentario de burla pero aún mantenía una traviesa sonrisa que demostraba su buen humor por lo que Priscille se atrevió a hablar sobre sus inquietudes, aunque estaba algo renuente y nerviosa, pensó que él no lo tomaría como una afrenta como lo hubiera hecho Michael.
- Jacques........te puedo.......te......te puedo hacer una pregunta pero me contestas con la verdad y seriamente?- repuso sin mirarlo y con un tono de voz bajito.
Pero a él solo seguía causándole ternura y curiosidad.
- Siempre soy serio.
- De verdad?!- cuestionó bastante desencajada sin notar que claramente estaba bromeando.
- Si, no pensaras que porque soy un político miento en cada oportunidad o si?!- pero el hombre volvía a hacer eco de su fingido y serio tono de voz.
- No, por supuesto que no- Priscille se apresuró a responder ignorando la broma de la que era objeto.
Y al verla tan contrariada, Jacques comprendió que con ella no podría bromear tan abiertamente como lo hacía con las personas más cercanas, tal vez con el tiempo podría hacerlo pero por ahora Priscille no estaba lista para relajarse.
- Juhm..... adelante, prometo hablar con la más absoluta verdad.
- En serio?!
- Si- y ahora sí habló con sumo convencimiento y seriedad.
Priscille lo miró para corroborar que no estaban burlandola de nuevo y ya que no hubo rastro alguno de ello, optó por hablar.
- Qué fue lo que dijo realmente Inès sobre mi?!
Jacques frunció otra vez el ceño ante tan inaudito cuestionamiento, ya le habian mencionado lo que Inès dijo sobre ella pero le resultaba increíble que siguiera sin creerle, pero prometió seriedad y aunque Priscille seguía siendo una gran incógnita, no iba a bromear con algo que evidentemente era un asunto serio para ella.
- Lo que ya te dije......Inès dijo que eras inteligente, culta, educada, amable, atenta, con modales exquisitos, bueno dijo que eras simplemente encantadora.
- De verdad lo dijo?!
- Si.......le resultaste bastante agradable y mira que a pesar de las apariencias es una mujer bastante difícil de complacer e impresionar....... además de un poco clasista, aunque lo oculta muy bien- dijo esto último acercándose un poco a Priscille para susurrarle el secreto- y no puedo contradecirla......desde que llegaste haz hecho maravillas.
- Agh!- espeto con fastidio pues Priscille creyó que ya estaba bromeando- te pedí que fueras serio!- reclamó ocultando su mohin.
- Estoy siendo serio........de verdad que haz hecho maravillas.......y no solo lo digo porque conseguiste el apoyo de Inès, sino también por lo mucho que haz facilitado el trabajo de mis analistas......y no llevas ni un mes aquí!!!
- No creo que yo haya hecho algo así- y cómo podía creerlo cuando lo único que había escuchado eran adjetivos peyorativos.
- Pues creelo.......a mis analistas los tienes encantados, facilitaste mucho su trabajo, dicen que eres precisa, ordenada y muy objetiva.......vaya!!!!- exclamó Jacques con mucha efusividad- estoy empezando a creer que eres perfecta!!!!
Priscille lo miró sorprendida, soltando un resoplido un tanto divertido, podía tal vez podría considerar que tenía algunas buenas cualidades, pero a ese grado era imposible, lo que le dejaba en claro que Jacques no era una persona muy seria.
- No juegues por favor.
- No, lo digo en serio...... hasta mi papá esta interesado en conocerte, quedó estupefacto cuando escuchó la noticia de la invitación a la fiesta y fue él quien me despertó esta mañana con la noticia de Inès, y estaba muy enérgico en saber quien eras, hasta me pidió cenar contigo mañana por la noche.
Pero otra vez solo consiguió esa confundida mirada en la mujer, y no es porque no entendiera tales comentarios sino porque simplemente no podía asimilarlos.
- Estaré encantada- fue la única respuesta que pudo dar.
- Sabía que dirías eso.......pero le dije que no, es tu día libre y no sería correcto.
- Pero yo tenía que haber decidido- refutó Priscille muy energica ante la negativa tan tajante que dieron en su nombre.
- Si, lo sé pero eres demasiado comedida y si no te cuidas la gente puede comenzara a aprovecharse....... deberías pensar más en ti, al final no es un asunto de vida o muerte y mi padre puede esperar.
Priscille volvió a mirarlo con esos ojos cargados de confusión y melancólica esperanza que se estaban volviendo tan habituales entre ellos.
- Aún así cenaré con él.
- Por supuesto que lo harás!!!- afirmó Jacques convencido que Priscille no podía negarse a lo que le pidieran y no sabía que tan bueno podría ser eso.
Y ambos volvieron a su pensativo silencio por un rato más hasta que Priscille recordó que había un tema más que deseaba tratar aunque no sabía como iba a tomarlo, aun pretendía disculparse por lo ocurrido con aquellos hombres y lo que eso significó.
- Me alegra que la fiesta de anoche no fuera pérdida total........y pudiste obtener, al menos, el apoyo de Inès.
- Y eso es más que suficiente!
- De verdad?!- a pesar del agrado que demostraba el semblante de Jacques, Priscille seguía dudando de lo genuino del sentimiento.
En cambio él, de lo único que se había cansado era de esa increíblemente incesante e insensata culpa que su compañera mostraba sin darse cuenta del peligro real que vivió pero de nada servía volver a repetir lo mismo así que decidió que lo mejor sería quitarle importancia al asunto esperando que con el tiempo lo olvidara.
- Aunque también estuve a punto de salir comprometido- sentenció el hombre aliviado como si hubiese escapado de una trampa.
- Perdón?!.....a qué te refieres?
- Hum..... a que Inès tenía un oculto plan......estaba muy interesada en que conociera a su nieta y que pasara toda la velada haciendole compañía- exclamó con sarcasmo pues dificilmente quería que se limitara a eso.
- Y entonces por qué me invitó?!- la mujer no comprendía si el plan de Inès era emparejar a Jacques porque insistió en que lo acompañara.
- Uhum.....- Jacques levantó su dedo hasta su boca pero el seguía disfrutando su pizza y solo pedía un tiempo para que el bocado disminuyera- ten... tengo un....una teoría.....cr...creo que....uhum...se aseguró de....gum....- trago lo último que quedaba- se aseguró de que no invitara a alguien más.....al menos es lo que yo deduzco.
- Entonces no le agrade tanto.
- Estoy seguro de que si le agradaste..... pero no pensó que tan agradable eres realmente......- aceptó Jacques con un poco de doble sentido al pensar lo excesivamente agradable que le era Priscille.
- Y te separó solo para presentarte a su nieta?
- Si, parecía muy decidida a enaltecer sus gloriosas cualidades.
- Y tenía buenas cualidades?!.......te pareció atractiva?!- Priscille cuestionó repentinamente de manera casi inconsciente, con ligero dejo de sarcasmo casi imperceptible y ni siquiera se digno a mirarlo.
Jacques ladeó los ojos recordando si le había prestado suficiente atención para poder decir algo al respecto, pero difícilmente la había observado por más de tres segundos, sin embargo, a él si lo estuvieron observando discreta y esporádicamente esperando escuchar una respuesta.
- Francamente.......no lo recuerdo!- admitió finalmente provocando un sonrisa en su acompañante.
Priscille no sabía por qué razón hizo aquella pregunta, en realidad no parecía ser algo que le interesara pero la respuesta le causó tranquilidad y hasta satisfacción, dejando que el resto de la cena transcurriera en un ánimo más relajado aunque ella no podía dejar de pensar en lo diferente que él era de Michael, pues todo lo que aconteció desde el día de ayer en la fiesta y durante la preparación de los alimentos hace unos instantes habrían provocado la furia de su esposo que solo terminaba en golpes, pero Jacques la defendió de aquellos hombres a pesar de lo que eso le significaba, él la cuido durante el regreso a casa y no la culpó por lo ocurrido, no reaccionó con violencia cuando le dió esa pequeña palmada, no la presionó a hacerlo todo ella sola durante esta cena, incluso estaba aquí tratando de evitar que siguiera culpándose por lo que perdieron, Jacques la había cuidado y confortado, era todo un caballero y un hombre en toda la extensión de la palabra, él era, en definitiva, lo que cualquier hombre debía ser.