Capítulo 41 Traicionado por el subconsciente Había llegado como siempre a la oficina, no había nadie más en todo el lugar más que yo, que con cara algo optimista entraba a mi oficina dispuesto a trabajar un día más, lo que sería un día menos de espera para mi jubilación, era no más que un día normal, hasta el momento que me senté en mi silla y quise concentrar mi mente en mi trabajo, lo hice en silencio por unos segundos hasta que sentí que algo me observaba desde el pasillo. Note un aroma conocido, un perfume por supuesto familiar en el aire, que me daba un poco de tranquilidad, voltee a ver por el pasillo, incluso me levante y me asome por la puerta, pero no había nadie en las oficinas, estaba todo en silencio. Me giré de vuelta a mi silla y de repente Diana me tomo de los hombros y m

