*** —¿Por qué te ha besado el hermano de Lyn? ¿Acaso lo hizo todas las veces que iba a su casa? —¡Oh, por Dios! No sé por qué lo hizo, quizá fue el temor por perderme, o que me hubiese ocurrido algo malo. —Estabas conmigo. No te iba a pasar nada malo—Su mano la apresaba y halaba cada vez más con cada paso que daban. Daniela se sintió débil a su lado, quiso sentirse protegida como cuando estuvo en medio del incendio, pero en ese instante Carlos Alberto lucía alterado. Dominante. Y no estaba dispuesta a someterse a sus agresividades. Sí. Le encantó sentirse segura en sus brazos y pisó las nubes cuando le propinó caricias tan intimas, incluso llegó a desear que continuase con ellas a pesar de sus negaciones y sus miedos, pero jamás le permitiría dominarla de esa forma. Ella es una joven s

